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25 dic 2010

Suspensión de las Elecciones


Un Presidente solo puede suspender las normas que le sean contarías a las decisiones que se adopten para enfrentar la crisis, de suspender las elecciones en el Valle del Cauca tendrá que hacer un malabarismo jurídico al redactar el decreto legislativo dentro del estado de Excepción porque la Ola Invernal no tiene relación directa con la participación electoral. Dentro de un estado de Excepción no se puede alterar el goce de los derechos humanos, y el derecho a la participación es un derecho humano así se consagró en el artículo 40 de la constitución.

Los estados de excepción son transitorios y que la Constitución los regula para no romper el Estado de Derecho, y evitar que se gobierne por decreto, para evitar la dictadura constitucional. Un Estado de Excepción puede suspender otras normas infraconstitucionales para poder ejecutar lo necesario de cara a remediar los factores de la crisis en este caso la catástrofe ambiental, pero no puede cancelar o derogar normas vigentes y las elecciones se podrían suspender, pero se tendrán que hacer. El decreto legislativo no podrá decir que no habrá elecciones. Hasta ahora no ha salido ese decreto, solo salió el anuncio. Un aspecto que resalto es que constitucionalmente es muy distinto suspender a cancelar. Conjeturo entonces que van a dilatar todo, cómo, suspendiendo para otra fecha que luego, será irrealizable. Un estado de excepción como la emergencia económica, social y ecológica solo puede decretarse por 30 días, prorrogable otras dos veces hasta llegar a 90. Esos 90 días se cumplen el 30 de marzo, para esa fecha reactivar las elecciones se vuelve inviable por el corto tiempo del mandato que queda y por el cruce de la logística para otra la otra elección, la de octubre 2011.

Al salir este decreto no podrá decir que se cancelan las elecciones, porque ningún Presidente en Colombia, después de 1991 puede derogar las disposiciones vigentes dentro de un Estado de Excepción, solo las podría suspender para hacer posible y aplicables las medidas que tratan de conjurar la emergencia. Todas las medidas que se tomen dentro del estado de excepción se deben adoptar, aplicar y desarrollar solo dentro del periodo que dure la emergencia decretada por el gobierno nacional. Las medidas duran el tiempo de la situación de excepción, se trata del aparecimiento de un derecho de excepción y transitorio.

El presidente podría caer en una falta disciplinaria y en una extralimitación al cancelar las elecciones; podría suspender las elecciones por el tiempo que resta del tiempo decretado en la emergencia, pero, toda vez que la medida se decretó el 8 de diciembre por 30 días, y las elecciones están previstas para el 23 de enero, cuando ya no estaría vigente la medida, entonces es inocuo, tendría primero que prorrogar la emergencia económica, social y ecológica por otros 30 días en un decreto nuevo que le permitiría suspender las elecciones hasta una fecha cercana al 8 de febrero del 2011.Pero del 23 de enero al 8 de febrero solo hay 15 días, y allí se le agota la segunda prórroga de 30 días dentro de la emergencia constitucional; así, tendría que buscar acudir a l a tercera prórroga que le permite el artículo 215 de la constitución y la Ley 137 de 1994, para alcanzar hasta 8 de marzo de 2011. Este procedimiento sería imposible porque las prorrogas son escalonadas a medida que las condiciones de adversidad y catástrofe continúen. No pueden ser caprichosas ni imaginarias, ni futuristas. La Corte Constitucional dentro del control automático de los estados de excepción no avala ni consiente prorrogas sin proporcionalidad y necesariedad a los hechos invocados.

(*) Magíster en Ciencia Política, Universidad Javeriana
El autor de este texto, también recibe comentarios en:albertoramos2005@yahoo.com

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18 dic 2010

Intentos para Cancelar las Elecciones.

La única forma de cancelar las elecciones el 23 de enero de 2011 es el retiro de las candidaturas. Así lo propuso el Partido Verde y su candidato, Martín Alonso Alvarado, renunció para darle paso a esa propuesta. Es loable la idea para aliviar los efectos del desastre invernal ocasionado por imprevisión y omisión, en gran parte de la autoridad ambiental departamental que no tenía construidos ni preparados los jarillones, y menos los anillos de seguridad para que estos operen sin riego para la comunidad. Los otros candidatos opcionados no van a renunciar porque, a pesar del corto período de gobierno, solo 11 meses, están dispuestos a disputarse el poder departamental para asegurarle a sus apoyantes el mandato del 2012 al 2015. El Alcalde Jorge Iván Ospina hizo la misma propuesta del Partido Verde, solo que desenfocado pidió que el Presidente Santos cancelara el evento; otros recolectando firmas pretenden que el Presidente haga lo mismo.

Otros a través de acciones populares ante la justicia contencioso administrativa creen que lo van a lograr. La fijación de las elecciones atípicas no violan ningún derecho colectivo de los contemplados en la Ley 472 de 1998 por eso no va a decretarse una medida cautelar que, sería la forma rápida por esta vía de acción constitucional escogida, pues la terminación del proceso conllevaría más de un año, y ni siquiera se está violando la moralidad administrativa que sería el derecho colectivo más cercano para prosperar en ese tipo de demanda. Algunos empresarios del Valle también se han pronunciado por la cancelación de las elecciones resaltando la inconveniencia por la catástrofe que vive el Departamento.

El Presidente no puede tomar medidas contarías a la misma constitución, no puede quedar expuesto a una extralimitación que conllevaría un proceso disciplinario. La ley 137 de 1994 regula los estados de excepción. Hay de comparar dos normas de rango constitucional, el artículo 303 que ordena las elecciones, y el artículo 215 que permite el Estado de Excepción. Los dos tienen igual rango y no son normas infra, como las leyes o los decretos. El Presidente de la República aunque este revestido de facultades extraordinarias dentro de un Estado de Excepción como la emergencia económica, social y ecológica, no puede derogar ni cancelar el estado de Derecho, solo puede suspender las normas que sean contarías a las decisiones tomadas con decretos legislativos para enfrentar la crisis, y las elecciones para el próximo enero no tienen relación directa con el desastre que vive el Valle. Las elecciones anteriores si, porque le dieron poder a los que no han hecho nada.

(*) Profesor de Ciencia Política y Derecho Ambiental. Universidad Libre
El autor de este texto, también recibe comentarios a sus columnas en: albertoramos2005@yahoo.com

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10 dic 2010

Polarización con Fragmentación


Ese revoltillo hecho con coaliciones amorfas no puede ser una expresión del pluripartidismo, sino de pactos transitorios para una eventual gobernabilidad de conveniencia que buscan las fracciones políticas para sobreaguar el año 2011. Ante unas elecciones atípicas, unas coaliciones atípicas. Por esta razón los bloques de coaliciones formadas no son de identidades ideológicas en las caras opuestas: derecha e izquierda. Ni tampoco obedecen al esquema Gobierno-Oposición de la configuración nacional actual; obedecen a otras dimensiones, a las aspiraciones regionales para alcanzar el poder departamental de cara a las elecciones de octubre 2011. Y al acceso que puedan tener de los beneficios que se desprendan de las adjudicaciones contractuales por definir. Así se explica la postura de las fuerzas políticas que deberían estar al otro lado del bloque donde se encuentra el PIN, cuestionado por todos los medios de comunicación. Habría que desmenuzar y desglosar las plataformas programáticas de los dos bloques electorales para saber si existen diferencias de fondo.

En esta coyuntura electoral decembrina con votación para el nuevo año, los intereses de los dirigentes políticos se cruzan, no coinciden. Se observa que la división interna de los partidos es más intensa (Cambio Radical, la U, los conservadores…) están apoyando el lado contrario, no giran alrededor de un mismo bloque electoral. Entre las explicaciones a esta anormalidad se pueden mencionar: 1) la falta de más opciones, 2) escasez de candidaturas, solo tres partidos tienen candidato(PIN,el Liberal y el Partido Verde, el primero lo niega, el tercero promueve la cancelación por la catástrofe que trajo la ola invernal); los otros partidos sin postulación de candidatos para no correr el riesgo, 3)por la fragilidad ideológica y la crisis partidaria no hay disciplina, 4) por deficiencias éticas, 5) la supuesta cohesión de los partidos de la Unidad Nacional que llevó a Santos a la Presidencia, no se reproduce en el comportamiento departamental de esas fuerzas, 6) los objetivos electorales nacionales eran distintos a los objetivos específicos en lo regional.

La polarización es más fácil verla en los países con sistema de partidos preponderantemente bipartidista, y Colombia tradicionalmente lo ha sido desde 1850. De manera supuesta, por norma constitucional desde 1991, artículo 107, entramos en la era del pluripartidismo llegando a tener hasta 62 formaciones políticas con personería jurídica, ahora no quedan más de 10, ese número aparenta pluripartidismo, pero la tendencia hegemónica sigue siendo bipartidista: lo prueban lo gobiernos del Frente Nacional (1958-1974), del post-frente-nacional (1974-2002), los 8 años de uribismo (2002-2010), y la “Unidad Nacional” en ejercicio.

La aparición de partidos con nombre, fachadas o frontispicios nuevos, son en realidad alimentados por el bipartidismo, para muestra tres botones: la U, Cambio Radical y el PIN. Se diluyeron otros proyectos disfrazados con liberales y conservadores: Colombia Democrática, Alas Equipo Colombia, etc. Los nuevos partidos se ven en calzas prietas por sus divisiones o falta de organización, El Polo, el Partido Verde, Mira, la ASI, los demás son movimientos sociales sin cobertura nacional, solo para concurrir a elecciones locales.

De haber salido a tiempo con un candidato propio, y si hubiera armado una coalición temprana con sus afines ideológicos, antes de dejar prosperar la polarización entre dos candidaturas, el voto de opinión podría haber sido captado por el Partido Verde, para recoger parte de los 430.000 votantes del girasol en el Valle del cauca, con un candidato por fuera del juego de las maquinarias que están enclavadas en los nombres de Víctor Julio González y Homero Giraldo. La Dirección Regional del Partido verde se autoentrampó en discusiones internas sin calcular la brevedad de la coyuntura electoral.

En el Valle el registro en los medios de comunicación regional es un indicador y un medidor de las actividades partidistas, de la importancia de las fracciones, de los movimientos sociales y de los partidos políticos. Es un registro de las actividades proselitistas que toman los periodistas por la presencia escénica de estos, por los pronunciamientos de los voceros políticos, de los dirigentes, de los boletines de prensa emitidos, no importa que a veces artificiosamente los directorios políticos inflen las actividades con el fin de sobredimensionarse. El Partido Verde estuvo silente desde el 20 de junio, y este es el costo de la inactividad hacia fuera.

(*) Catedrático de Ciencia Política, Universidad Libre, Cali

El autor de este texto, también recibe comentarios en: albertoramos2005@yahoo.com

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3 dic 2010

El Valle y la independencia

El libro del Alberto Silva Scarpetta, “Bicentenario de la Independencia Vallecaucana”, es una contribución valiosa para esclarecer el pasado del Departamento del Valle del Cauca y la región a la que pertenecía, informa y aclara la participación de los caleños en la gesta independentista y precisa como las tropas vallecaucanas participaron en las batallas del Bajo Palacé, Iscuandé, Pasto, Popayán Catambuco, Alto Palacé, Calibío, Juanambú, Tasines, Cebollas, El Palo, Cuchilla del Tambo y otras entre 1811 y 1816, dentro del período más complejo de los enfrentamientos pues aún no se habían fortalecido las tropas patriotas.

El 3 de julio fue el despegue de todos estos actos, se redactó el Acta de la Junta extraordinaria de Cali. En Cali también había crecido notoriamente la población mestiza, y como un cuasi-puerto-seco por la relativa cercanía era la vía predilecta hacia el pacífico y conexión hacia los andes, más que Popayán, de allí la importancia que revestía. El comportamiento de los caleños es valioso porque los 39 signatarios firmaron un acta de independencia respecto al Gobierno provincial de Popayán, zona a la que pertenecía Cali. Desconocieron así a la autoridad española encarnada en el Gobernador Miguel Tacón y Rosique, que en posición defensiva alistó tropas, amonestó, exhortó y reaccionó agresivamente.

Los caleños activistas de esa jornada sembraron la base de la rebelión para aglutinar a las ciudades amigas o confederadas contra los españoles, situación que desembocó en la primera batalla por la independencia, la del Bajo Palacé en el primer trimestre de 1811, con la ayuda de tropas cundinamarquesas lideradas por Liborio Mejía, y las antioqueñas lideradas por José María Gutiérrez: movimiento de tropas patriotas que sentó el precedente para enfrentar el retorno del Sr Sámano desde el sur, y le abrió el camino a la posterior intervención de Antonio Nariño, hasta sirvió indirectamente para promover la expedición de la Constitución payanesa.

(*) Catedrático de Ciencia Política, Universidad Libre.
El autor de este texto también recibe comentarios a su columna en: albertoramos2005@yahoo.com

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