Buscar este blog

25 may. 2019

Destruyeron el Humedal


Eustaquio Palacios escribió la novela “El Alférez Real”, y describió el Valle del Lilí en todo su esplendor, árboles y biodiversidad, hoy el 90 por ciento de ese territorio es cemento por la expansión urbana. El reciente estudio que entregó la Universidad del Valle sobre esa zona dice que, aún a la altura del año 1912 en el medio natural de las zonas ejidales prevalecía una compleja red hídrica en la que existían ríos, ciénagas, lagos, esteros, caños, zanjones, en la zona de influencia del río Lili; hoy casi todo ha desaparecido; y uno de los pocos humedales que se salvó del Bárbaro desecador, Secretario de Obras, Primitivo Iglesias, y que Metro-Cali en un comienzo del proyecto pensaba dejarlo como la laguna de la Babilla, lo han destruido secándolo con 2 jarillones con el pretexto de evitar inundaciones

En Cali, la comunidad del Valle del Lilí, en las inmediaciones de la urbanización Bochalema,  quiere evitar la alteración y destrucción total de un paraje natural, de un pulmón verde con tres ecosistemas (Humedal El Cortijo, cauce del Río Lili y bosque seco tropical), que afectaría el hábitat de miles de pobladores. Esa obra también alteraría el hábitat de los residentes de la Comuna 17 de Cali, por la construcción de la Terminal Sur del MÍO y los patio-talleres del mismo sistema integrado, que quedarían en lotes contiguos ubicados entre las Carreras 102 y 103 y desde la Calle 42 hasta la vía Panamericana, zona aledaña a barrios y urbanizaciones de Valle del Lili. Líderes de  la acción comunal se oponen además a la construcción de una estación de parada de la empresa de transporte MÍO sobre la Carrera 99 y a la intervención de la Calle 42 con carriles de uso exclusivo de los articulados, que dicen, impactará cientos de unidades residenciales y a los tres ecosistemas mencionados.

Se viola el goce del medio ambiente y la protección de los ecosistemas; en muchos vídeos que se encuentran en YouTube sobre el humedal El Cortijo, los miembros de la comunidad del valle del Lili aseguran que no se les consultó este proyecto de Metrocali para hacer esta terminal-sur. La omisión al no consultar a la comunidad se explica porque tampoco tienen actualizado el plan de manejo de la cuenca hidrográfica del río Jamundí, como lo expresa el decreto 1640 del año 2012.

El medio ambiente se afectará y anulará a más de 120.000 personas que se asientan en esa zona de conurbación, en más de 30.000 unidades residenciales y se viola la preservación de tres ecosistemas terrestres (humedal, bosque seco y río Lili), más la alteración del suelo donde se asientan los oros tres. El suelo también es considerado un ecosistema que, se fragmenta de acuerdo a la propiedad privada establecida, pero en la colindancia hace parte de una unidad. Se talaron  varias hectáreas del bosque seco tropical, se ocuparán con cemento, carriles, instalaciones y obras de infraestructura las inmediaciones de la ronda del humedal, o sea dañaron la zona de recarga del acuífero.

 No obstante lo anterior, la CVC que es la autoridad ambiental en el área omitió darle cumplimiento al acto administrativo resolución 157 de 2004 con fuerza material de acto administrativo en firme. Alegando  que el complejo de humedales del RÍO CAUCA no contempla el humedal El Cortijo, como si los otros humedales no tuvieran el derecho a la existencia, y pudiesen ser mutilados, cercenados y degradados, cuando el Rio Lili no ha sido recuperado ni siquiera aguas arriba, ninguna de las cuales justifica la renuencia, omisión y  desconocimiento a su cumplimiento, ni justifica el retardo para hacerlo, ni mucho menos el motivo a no darle cumplimiento, pues el acto administrativo está amparado con presunción de legalidad, ya que en contra de él no se ha producido hasta este momento decisión judicial que lo declare inconstitucional o lo haya declarado nulo. Incumplió con la aplicación la CVC como autoridad ambiental a la fecha de la entrada en vigencia de la RESOLUCIÓN debió complementar la información que tenían y actualizarla con base en lo establecido en la Resolución 157 del 2004 y las instrucciones de la guía técnica que comenzó a aplicarse a los seis meses  después expedida en la RESOLUCIÓN.

Es inconcebible que sobre el río Pance no exista aún un POMCA o  Plan de Manejo y Ordenación de la Cuenca de este río como lo ordena el Decreto Nacional 1640 del año 2012, y siendo el rio Lili una subcuenca del río Pance se comprenderá las omisiones. Peor aún, al Rio Pance pese a su importancia,  todavía lo tienen como una subcuenca del Río Jamundí, y tampoco tiene POMCA, existe un POMCH desactualizado de hace más de 7 años, es decir se ha violado la ordenación de la cuenca del río Pance durante 13 años porque el primer Decreto que prescribía  ordenar las cuencas es de agosto 6 del año 2002, se trata del Decreto número  1729.

Queda en evidencia que el humedal El Cortijo debe recuperarse y ampliarse para que cumpla entre otras funciones la de reservorío de aguas lluvias ante la falta de colectores, sumideros y canales de escorrentía desestructurados por el crecimiento urbano. Y sin manejo de las microcuencas por falta de autoridad ambiental el caos es mayor en esta zona de conurbación que, debería ser dotada de humedales artificiales para resolver el problema de las inundaciones.

Ante la falta de un SISTEMA DE DRENAJE PLUVIAL en el área del Valle del Lilí  se le está violando a toda la comunidad un derecho colectivo: el derecho a la prevención de desastres que el Estado debe prever según la Ley 472 de 1998, reguladora de las acciones populares reglamentaria del artículo 88 de la Constitución y la Ley 1523 del año 2012. Sistema nacional de gestión del riesgo.

Desde el año 1974 se expidió el decreto 2811(Código Nacional de los Recursos Naturales), en desarrollo de la Ley 23 de 1973; el artículo 83, literal D de ése Código precitado, contempla que son bienes inalienables e imprescriptibles del Estado: D) una faja paralela a la línea de mareas máximas o a la del cauce permanente de los ríos y lagos, hasta de treinta metros de ancho.  La tardanza para iniciar la delimitación de las fajas laterales o rondas hídricas conllevó a desastres en varias localidades de Colombia y la connivencia de las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) con los invasores de estas zonas de protección aumentó la problemática.

Los desastres vividos en Colombia sin gestión del Riesgo y la imperante necesidad de ejecutar políticas públicas de cara a la  adecuación del cambio climático, y básicamente las inundaciones del fenómeno de la niña del año 2010/ 2011, compelieron al Gobierno nacional a prever que por la invasión de estas rondas hídricas en ríos y humedales se aumentaba el riesgo; entonces el Presidente de la República decidió dentro del Plan de Desarrollo 2011 / 2014, incluirlas en el artículo 206 de la Ley 1450 del año 2011, ordenando que a las CAR le correspondía el acotamiento de la faja paralela de los cuerpos de agua que refiere el artículo 83 del Código Nacional de los Recursos Naturales, y el área de protección o conservación aferente, es decir que conlleva y según el diccionario de la Real Academia de la lengua Española, que hace parte de lo central o vital del ecosistema, en este caso.

Posteriormente con el inicio del segundo gobierno del presidente Santos elaboró y sancionó la Ley del segundo Plan de Desarrollo o Ley 1753 del año 2015, artículo 172 que contempla similar orden de cumplimiento sobre el acotamiento de las rondas hídricas con la cartografía debida. El Decreto 2245 del año 2017, del Ministerio de Ambiente y Desarrollo sostenible, reglamenta el Plan de Desarrollo y ordena avanzar en las acotaciones que ya deben estar caracterizadas y con cartografía desde los términos dados por esas dos leyes orgánicas con las cuales ha gobernado y desplegado sus políticas públicas el Presidente Santos.

En virtud a esta normativa legal y ante el conflicto ambiental desatado en Cali por la intervención inapropiada del  humedal El Cortijo  que se necesita recuperar para que sirva de reservorio de aguas lluvias y evitar las inundaciones del Sur,  sería interesante conocer las acotaciones, identificación y cartografía sobre el humedal y el río Lili como lo prevén los dos planes de desarrollo.

Sabemos que, desde el Grupo de Humedales del Instituto Alexander Von Humboldt, se desarrolló la propuesta (año 2013), de criterios y lineamientos para la delimitación de humedales, partiendo de la necesidad de asegurar la funcionalidad ecosistémica. Se anunció en varias páginas Web que, “esta propuesta se basa en un enfoque conceptual que considera los humedales como sistemas complejos adaptativos. Se incluyen componentes biogeofísicos tales como la geomorfología, la hidrología, la edafología y la vegetación los cuales se articulan como criterios para la definición del límite funcional del humedal. A su vez, dado que es necesario tener en cuenta que la delimitación es un proceso de gestión que implica la toma de decisiones, se tuvieron en cuenta otro tipo de criterios asociados al análisis de actores y su bienestar, la gobernanza y el análisis institucional, la evaluación de servicios y el análisis de compromisos (trade-offs) y el análisis de la capacidad de resiliencia y adaptación”. Varias entidades del Sina fueron convocados por el Instituto de Investigaciones Alexander von Humboldt, en el marco del proyecto Insumos para la delimitación de ecosistemas estratégicos financiado por el Fondo Adaptación, que tiene como objeto central aportar Lineamientos para la Delimitación de los Paramos y Humedales de Colombia. Le remitimos a la Agencia Nacional de Tierras dos memoriales para que inicien la delimitación del humedal El Cortijo con carácter perentorio y el Señor Miguel Samper ni se enteró, no hizo nada.

Por: Alberto Ramos Garbiras |   El autor fue Procurador Ambiental del Valle; Director del DAGMA,  y Presidente del Consejo Directivo de la CVC.

Siga Leyendo »

10 may. 2019

Esparcir el miedo


Expandir o esparcir el miedo es una característica de los populistas de derecha para aferrarse al poder o seguir relectos, cuatro casos sirven para ilustrar esta afirmación: el ministro de la India, Merendra Modi; el Presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte; el primer Ministro de Israel, Netanyahu; y el presidente de Turquía, Erdogan. Emplean y agrandan el discurso del miedo refiriéndose a los atentados terroristas, a los carteles de la droga, a los conspiradores aliados con agentes extranjeros, insuflando de esta manera un temor generalizado y animando el nacionalismo en tres direcciones: el patriotismo, la xenofobia y el fortalecimiento de la economía interna (proteccionismo).

 Benjamín Netanyahu ganó en abril 2019 por quinta vez la nominación por coalición para seguir como Primer Ministro de Israel; insufló el discurso del odio y venció al exgeneral Benny Gantz; ganó con una coalición de ultra religiosos, nacionalistas y conservadores; un discurso radical que solo acepta judíos puros y busca expandir la soberanía hacia Cisjordania.

Los populistas de derecha acuden a inflar el nacionalismo y el patriotismo para poder crecer ellos como los redentores del país rechazando como lo expone el analista Ian Buruma: La globalización, la tecnología, la desindustrialización, las instituciones pannacionales (integracionistas o multilaterales), y otros aspectos de la mundialización de la economía. Señalan a otros políticos de partidos tradicionales como los culpables de haber vinculado al país a organismos internacionales que les quitan recursos, los perjudican y los opacan.

 Como hizo el político populista Nigel Farage en Inglaterra animando el Brexit para salirse el Reino Unido de la Unión Europea. O como hace Donald Trump atacando la globalización para mostrar que EEUU debe proteger su economía aumentando los aranceles, y no bajar la producción por ello rechaza las medidas sobre cambio climático.

 En otro artículo que redacté expuse que, hoy, el populismo de derecha como lo observamos en el Reino  Unido (con el Brexit), en EEUU (con Trump), en Francia, Austria, Holanda, están acudiendo también a llamar al pueblo para movilizarlo invocando fantasmas, alentando sustos y mintiendo: sin ninguna intención de mejorarles su posición de clase. Las mentiras digitales facilitan el surgimiento del  populismo de derecha porque los populistas de izquierda (que también lo hacen), son más moderados. Si el primigenio populismo  burdo buscaba con promesas atraer electorado, el populismo de derecha y el neopopulismo buscan atraerlo con propósitos torvos y al mismo tiempo buscan espantar el electorado del adversario electoral y absorber el electorado restante.

Ian Buruma, resalta el caso de Thierry Baudet, líder populista de derecha del Partido Foro para la Democracia, en Holanda, un partido nuevo; Baudet propala estos argumentos, “su pensamiento está fuertemente influido por ideólogos de principios del siglo XX, preocupados por la decadencia de la civilización occidental y convencidos de que solo el liderazgo autoritario podría salvarla. Como Mussolini, Baudet cree en una “Democracia directa” en la que la voz del pueblo se exprese en referendos. En opinión de Baudet, los inmigrantes (especialmente los musulmanes) diluyen la pureza de  las poblaciones nativas y debilitan las culturas occidentales con sus extrañas costumbres. Piensa que además la civilización europea enfrenta otra amenaza igual por parte de los “marxistas culturales”, a los que hay que purgar de escuelas e instituciones. Quiere proteger la identidad de su país sacándolo de la Unión Europea. Y como Trump, a quien admira, dice que el cambio climático es mentira”. (Buruma, 2019)

Cómo será la postura extendida de nacionalistas-populistas y xenófobos que en Finlandia el partido Perussuomalaiset (verdaderos finlandeses), donde casi no hay inmigrantes, expresa Antonio Caballero, citando al columnista Albiñana, “…la ultraderecha parroquial y mezquina, antieuropea, xenófoba y racista, que basa su popularidad en el rechazo a los inmigrantes, los cuales en Finlandia son casi inexistentes, constituyen apenas un 1.1 por ciento de la población de cinco millones y medio de habitantes” (Caballero, 2019).

En España la derecha está compuesta por el Partido Popular (PP) y el partido CIUDADANOS que lidera Albert Rivera, quien pretende posar de liberal para despintarse del franquismo que destila. Ambos partidos ejercen la política tradicional de los partidos formalmente establecidos y se autoproclaman con el título de constitucionalistas, como si los otros fueran subversivos. Este movimiento Ciudadanos es la contracara de PODEMOS, resultó de los plantones del 15-M, y desde entonces han apuntalado al Partido Popular, sosteniendo a Mariano Rajoy hasta que fue desinvestido, hoy el PP está dirigido por otro post-franquista, Pablo Casado. Pero ha surgido un partido de ultraderecha, VOX, y agencian, Santiago Abascal Conde y sus socios, una forma de populismo similar a algunos de los rasgos aquí descritos en este apartado. Abascal difunde todas sus ideas, proclamas y ataques sucios a través de las redes sociales, no a través de los medios de comunicación social como lo hicieron Trump y Bolsonaro. Los temas tratados por Abascal son de incorrección política, salidos de tono y punzantes para la garantía de los derechos. Como lo expresa Silvia Mercado , de la página Web Infobae, se refiere a tópicos respecto a, “la inmigración, el derecho a usar armas, la violencia de género y -sobre todo- la unidad de España, puesta en tela de juicio por el separatismo catalán”.

Vox es un partido extremista, la xenofobia es la principal bandera, promueve el anti-feminismo y ataca las autonomías regionales. Según la página Web www.magnet.xataka.com, impulsa un  nacionalismo extremo, animan la apología de la Legión, de las Fuerzas Armadas y del pasado glorioso del Imperio Español, va más allá del patriotismo y se enmarca en la nación española como primer vector de su discurso ideológico. La prioridad básica la unidad de España, o sea, abogan por el fin de la España descentralizada, anulando las comunidades autónomas. También exigen recuperar para el Estado central todas las competencias en materia de Educación y Sanidad, ahora en posesión de los gobiernos regionales, anular sus sistemas judiciales, suprimir las policías autonómicas, y limitar "en todo lo posible la capacidad legislativa autonómica". Quiere eliminar la Ley de Memoria Histórica: no considera los símbolos franquistas como algo problemático, sino como parte del pasado de España y como forma de "homenajear" a “todos los que, desde perspectivas diferentes, lucharon por España”.

Bibliografía:
Buruma Ian. “La revuelta contra la superioridad moral”. Artículo de prensa publicada en el periódico El Tiempo, sección A Fondo, página 2.2, Bogotá, abril 14 del año 2019.
Caballero Antonio. “Un fantasma recorre Europa”. Columna publicada en la revista Semana. Bogotá, abril  de 2019.

Por: Alberto Ramos Garbiras | Con especialización en Derecho Constitucional de  la Universidad Libre Seccional Cali; Magíster en Ciencia Política (Universidad Javeriana); Doctorado en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); profesor de derecho internacional en la Universidad Libre.

Siga Leyendo »

27 abr. 2019

Doble zarpazo a la oposición


En 1998 le entregué a la revista Políticas que dirigía Polly Hincapié en la Universidad del Valle, un artículo donde expresé, en la constitución anterior a 1991 no existía un capítulo para la oposición, ni un capítulo para los partidos. Eran dos palabras proscritas, desterradas de la Carta Magna porque los delegatarios de los 9 Estados soberanos para la reforma de 1886, venían de presenciar la guerra civil de 1885, protagonizada por los partidos y ejecutada para hacer oposición. Es decir, partido era sinónimo de aparato de guerra y la oposición se asimilaba a la eliminación del enemigo. (Ramos, 1998)

De una oposición establecida desde el principio, 7 de agosto de 2018, pero neutralizada por la coalición del Gobierno a partir de retorcimientos en la interpretación de  las normas orquestados por el Sr Macías (moción de censura al ministro Carrasquilla (obstaculizada), debate al Fiscal General, irregularmente conducido…, etc.); con el apoyo de la neutralidad y ambivalencia de los independientes, el Gobierno pasó a perder la mayoría precaria que tenía por presentar las objeciones a la ley estatutaria de la Paz (JEP), y a ver aflorar una doble oposición protagonizada con ribetes fingidos de centro político por unos” nuevos” rebelados por la falta de mermelada y dizque asombrados por los ataques a la PAZ, cuando ya habían aflojado su defensa durante 8 meses esperando dosis de co-gobernabilidad.

Sobrevino un zarpazo, demandaron la elección de Mockus por la realización de dos contratos con entidades públicas, siendo él representante de Corpovisionarios, había delegado la firma al Director Ejecutivo, Manuel Murrain, pero sin formalizar su retiro, incurriendo así en la prohibición contenida en el numera 3° del artículo 179 de la Constitución; entonces el Consejo de Estado (Sección Quinta), le anuló la curul. Los demandantes pretenden proseguir las acciones para que las otras cuatro curules que Mockus arrastró con su votación, 536.000 sufragios, las pierda el Partido Verde, y accedan a ellas miembros del Partido Opción Ciudadana (antes Convergencia Ciudadana), el partido político más encartado en casos de parapolítica. Qué sucedió antes con el Partido Verde. Miremos unos antecedentes.

En el año 2005 algunos desmovilizados del M-19 con Carlos Ramón González, quien fue parte de esa guerrilla desde 1979, y luego Representante a la Cámara, con otras personas creó el partido Opción Centro, luego llamado Partido Verde Opción centro un movimiento político remozado en el 2009 con la llegada de Mockus, Peñalosa y Garzón (Los tres tenores), más tarde ampliado con la adhesión de Fajardo. Todo producto de una confluencia de tendencias políticas alrededor de unos ideales comunes por la transformación estatal colombiana, contra la corrupción y la recuperación de la moralidad pública, esa fue la presentación en sociedad. Carlos Ramón González se apropió de la personería jurídica y muchos de los errores del partido verde han tenido que ver con esa sujeción pues atrapó al partido desde la personería jurídica y lo maniató. O lo condujo a hechos como este: Luego se disolvieron esas fuerzas y dejaron al partido con una metamorfosis que nadie puedo enderezar.

 Ante el estancamiento del Partido Verde durante el primer año del gobierno Santos, por culpa de la falta de claridad de la dirigencia verde y de la centralización de sus decisiones en el manejo de la organización política en ese momento todavía sin organicidad, y por el descuido con los dirigentes regionales en situación de expósitos, era mejor para la etapa de visivilización de los tres años restantes del primer gobierno Santos, ingresar formalmente a la Unidad Nacional liderada por la U-Santista que ya se enfrentaba a la U-Uribista en un período de destape público de lo que fue el jaleo entre dos líderes que habían compartido el poder 8 años y que comenzaron a exhibir la fractura del bloque en el poder por ambiciones personales , reyerta que duró los dos gobiernos de Santos. Los dirigentes verdes aceptaron posiciones (un Ministerio para Lucho Garzón, contratos para Mockus, Alfonso Prada se transmutó en Santista, etc… y se fue desestructurando el Partido Verde por absorción.

 Entonces ahora, se nota una contraofensiva contra la oposición fortalecida, por varias observaciones que los analistas pueden resaltar. Parece una acción sistemática que el mismo magistrado retuerza la interpretación de dos casos similares en el estudio de doble militancia también de la otra candidata a Vicepresidencia, Martha Lucía Ramírez. Otro Zarpazo se presentó el 25 de abril del 2019 cuando la Sección Quinta del Consejo de Estado declaró inválida la elección de Ángela María Robledo a la Cámara de Representantes por doble Militancia. Aquí el golpe no fue directo para el Partido Verde del cual se había apartado renunciando a su curul en la Cámara obtenida en las listas del Partido Verde; el golpe fue para el bloque de la oposición verdadera al gobierno (la otra oposición de centro con la reconversión de los “independientes”, es impostada); porque le restan una activista seria y mutilan la oposición, como en  el caso de Mockus.

 Lo extraño del caso de la señora Robledo es que ella no se pasó a otro partido porque la Colombia Humana no es un partido político, negada su existencia por el Consejo Nacional Electoral; y ella no se presentó a la siguiente elección de Cámara para incurrir en la inhabilidad, según el artículo 107 de la Constitución, se presentó a una elección presidencial como fórmula del candidato a Presidente: no está reglada esa inhabilidad. Además el Vice puede ser  del mismo partido del presidente o de diferente partido; y es imposible renunciar un año antes porque la lógica y la dinámica política de este tipo de elección no permite escoger la formula vicepresidencial un año antes, esta operación se hace días antes del cierra de la inscripción dependiendo de los apoyos, de las fuerzas concursantes, de la coalición y del tipo de forcejeo electoral de la coyuntura.

Cita: Ramos Garbiras Alberto. “La guerrilla y los procesos de Paz”. Artículo publicado por la Universidad del Valle, revista Políticas (ISBN 0122-1116), Instituto de Altos Estudios Jurídicos, Políticos y Relaciones Internacionales. Página 99, Cali, abril del año 1998.

Por: Alberto Ramos Garbiras. Con especialización en Derecho Constitucional de  la Universidad Libre Seccional Cali; Magíster en Ciencia Política (Universidad Javeriana); PhD en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); profesor de derecho internacional en la Universidad Libre.

Siga Leyendo »

14 abr. 2019

Momentos de irrupción del populismo


Cuando el populismo es de izquierda existen unos linderos a veces difíciles de marcar o separar entre progresismo y populismo. El populismo trata al pueblo como un conglomerado o una masa y no como una población de ciudadanos. El populismo está indisolublemente ligado al mesianismo en cualquier forma, izquierda o derecha. Igualmente, en las dos formas el discurso del populismo es anti-elitista. Los populistas desde uno y otro lado acuden al nacionalismo o al soberanismo, no siempre, pero en el discurso de la derecha populista la xenofobia es exacerbada, todo lo pretenden explicar asignándole la culpa a los extranjeros. Por ejemplo, Donald Trump con su enfoque supremacista y nacionalista encuentra la razón de la problemática interna de los EEUU en los inmigrantes musulmanes, africanos, latinos, mexicanos (los quiere separar con un muro), macartiza a los centroamericanos y recientemente la ha emprendido contra los colombianos, por desubicación, al ser un iletrado confunde a Colombia con un país centroamericano.

“… por qué es un problema que el multimillonario Trump se haga pasar por la voz de los desposeídos: su función estratégica es evitar que los desposeídos se defiendan ellos mismos. En ese sentido Trump no se limita a ser incoherente: lo que aparenta ser incoherencia es el centro mismo de su proyecto. De esta incoherencia se hacen eco dos reacciones a la victoria de Trump que deberían ser ambas rechazadas por inaceptables y en última instancia autodestructivas. La primera es la fascinación arrogante ante la estupidez de los votantes ordinarios que no se dieron cuenta que estaban votando en contra de sus propios intereses y se creyeron la demagogia superficial de Trump; la segunda es la llamada a emprender una contraofensiva inmediata que extrañamente se hace eco de la posición antiintelectual del propio Trump. Judith Butler ha señalado con gran claridad que, tal como pasa con todas las ideologías populistas, Trump le está dando al pueblo “permiso para no pensar, permiso para no tener que pensar. Pensar equivale a pensar en un mundo global muy complejo y él lo está simplificando todo muchísimo” (Zizek, 2017).

 El investigador Omar Rincón, expresa, hemos sido populistas eternamente porque seguimos siendo política premoderna.  La cultura política es lo que debe enseñarse a los  jóvenes, una cultura que los emocione para que la practiquen y la promuevan. Debemos estudiar las culturas políticas, por ejemplo la colombiana es populista porque el clientelismo lleva décadas siendo practicado por el bipartidismo. El populismo existe porque no somos capaces de entenderlo. El populismo de Trump va a cambiar a Estados Unidos y va a hacer que pase algo porque evidencia que el sistema político no funcionaba. Los populismos, también, son necesarios. Aquí no los hemos estudiado porque creemos que le hace mal a la democracia, pero de pronto le hace mucho bien. A Colombia le faltó un populismo democrático que nos modernizara.

Eric Fassin, sociólogo y catedrático de ciencia política en la universidad de París-8 Vincennes- Saint-Denis, para identificar en un país el momento populista hace un esfuerzo teórico en su libro “Populismo de izquierdas y neoliberalismo”, expone que en realidad hay que ver la palabra “populismo “como un arma más que como un concepto. Dice que a partir del año 2016 cuando se produce el segundo dialogo entre Chantal Mouffe y Jean Luc Melenchon, candidato de la Francia insumisa que compitió con Macrom, se registra el giro de Melenchon, reconoció haber adherido al populismo de izquierda, venía siendo reacio por el encasillamiento de populismo con la derecha de los Le Pen. Afirma Eric Fassin, no se trata solamente de una “explosión”, o sea de un hecho empírico; este momento (populista) es también, para la filósofa (Mouffe) y para los políticos que en él se inspiran, una oportunidad que no hay que dejar escapar. Significa que este concepto está cambiando de signo: ya no es obligatoriamente negativo.

Casi se podría hablar de una inversión del estigma, tanto en el análisis filosófico como en el discurso político. El populismo ya no es exclusivamente una injuria, la etiqueta puede adoptar un carácter positivo. Ya no es necesariamente percibido como el revés demagógico de la Democracia; en adelante puede presentarse como una forma de renovación democrática, incluso dentro de la izquierda”. (Fassin, 2015)

 La gente no se siente representada y por ello acude a defender los intereses sectoriales de su entorno, trabajo y sobrevivencia. En estas circunstancias los sectores sociales sin ser parte de los aparatos de los partidos políticos, sin ser movimientos políticos, ni sociales (aunque sus miembros tuvieran alguna conexión), porque son sujetos políticos, se convierten en estas circunstancias en actores claves para los nuevos cambios político- administrativos. Quien sepa convocarlos para las elecciones regionales o locales puede ampliar su espectro de acción electoral sumándolos a la alianza conformada, o coalición lograda. En el caso de las religiones, desde la ideología espiritual que portan, son atraídos o usados por las iglesias que deciden formar un partido o un movimiento político.

Veamos como a partir de una ideología, la religión, existen múltiples sectores sociales que componen la feligresía. La religiosidad no produce o construye una clase social porque estos feligreses también provienen de diferentes clases sociales; pero de la articulación de esos sectores sociales y clases sociales bajo una iglesia, sobre todo las iglesias cristianas, resultan movimientos políticos liderados por pastores y aparecen partidos políticos, sus líderes/pastores llegan al Congreso y a los cuerpos colegiados, o cargos de elección popular. Desde la iglesia católica existe una relación con la política, no de militancia o afiliación partidista en directorios o sedes políticas, sino de identificación y apoyo con los gobiernos, sobre todo con los conservadores, en el caso colombiano, ligados al tríptico tradición, familia y propiedad, mezclan la teología y la política, y tienden a inclinarse por el acento teocrático en las decisiones de las políticas públicas. Se ha visto además que varios sacerdotes se retiran de sus congragaciones y emprenden campañas políticas en los pueblos donde han sido párrocos.

En momentos con esas características puede aflorar un populismo democrático, o un populismo progresista; Chantal Mouffe, citando a su esposo Laclau, expone que el populismo es una forma de construir lo político y que no está asociado a contenidos ideológicos específicos o a prácticas de grupos particulares. Se trata exclusivamente de un modo de articulación de demandas que pueden ser de diversa naturaleza. Es un modo de articulación que opera según una lógica equivalencial cuyo resultado es la creación, a través de una cadena de equivalencias entre una multiplicidad de demandas heterogéneas, de un pueblo. El profesor Errejón refiriéndose a las posiciones en el tablero expone que, se construyen discursivamente, por agrupaciones del tipo amigo/enemigo y se negocian permanentemente. Siendo así, el discurso populista es el que unifica posiciones y sectores sociales muy diversos en una dicotomización del campo político que opone a las élites tradicionales al pueblo, o nuevas ciudadanías, como construcción por la cual los sectores subalternos reclaman con éxito la representación de un interés general olvidado o traicionado. (Errejón y Mouffe, 2015).

 Veamos como en Colombia un militar que llegó al poder, el General Rojas Pinilla, invitado por las élites del bipartidismo para gobernar y controlar la violencia desatada desde finales de los años 40s, asumió el gobierno con un “golpe de estado atípico”, y resultó al final del mandato 1953-1957 practicando dosis de populismo que lo hicieron prestigioso; aplicó como católico sensible la doctrina social de la iglesia, se inspiró en Jesucristo y Simón Bolívar, los medios de comunicación lo inflaron como pacificador y luego lo homologaron como libertador, al final le imputaron actos de corrupción; luego fue procesado desde a Cámara de Representantes, querían como expresó Alberto Valencia Gutiérrez, en su investigación, La invención de la desmemoria, hacerle una especie de ritual orientado a cerrar definitivamente las posibilidades de regreso del militarismo y el populismo, como alternativas políticas en Colombia. El Tribunal Superior de Cundinamarca lo absolvió, el Senado avaló este fallo judicial, y Rojas Pinilla se recompuso en imagen, creciendo electoralmente. El Ex General fundó en su momento la ANAPO, una tercera fuerza política.

 Jorge Giraldo Ramírez, doctor en filosofía, apoyado en reflexiones de César Ayala, escribió que, “Durante los años sesenta se decantó lo que, siguiendo a Daniel Pecaut, podríamos llamar el tercer momento populista de la historia colombiana. Se acumularon los nombres, los mitos y los agravios. El discurso de la ANAPO se perfeccionó y se actualizó. De un lado, un programa amplio de nacionalizaciones en el sector primario de la economía, controles al capital extranjero, una noción vaga respecto al problema agrario centrada en la colonización y la infraestructura vial, educación y salud gratuitos, y una política de vivienda. Del otro, e Anapismo incluyó la narrativa tercermundista y, de contera, las consignas antiimperialistas y otras expresiones forjadas en el marxismo. Cuando el MRL empezó a resquebrajarse en 1964, la Anapo recibió a gran  parte del radicalismo liberal, los restos del gaitanismo y sacerdotes de la teología de la liberación, configurando un populismo polifónico” (Giraldo, 2018)

Por: Alberto Ramos Garbiras |  Con especialización en Derecho Constitucional de  la Universidad Libre Seccional Cali; Magíster en Ciencia Política (Universidad Javeriana); Doctorado en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); profesor de derecho internacional en la Universidad Libre. 

Bibliografía:
 Errejón Iñigo y Mouffe Chantal.  Libro “Construir Pueblo”. Hegemonía y radicalización de la Democracia. Editorial ICARIA, Barcelona (España), primera edición mayo del 2015.
Fassin Eric. “Populismo de izquierdas y neoliberalismo”. Libro producido por editions Textuel de París (2017), y Herder Editorial, de Barcelona (2018), imprenta Reinbook, España, 2018.
Giraldo Ramírez Jorge. “Populistas a la colombiana”. Libro editado por  la colección DEBATE, del grupo editorial Penguin Random House; primera edición, Bogotá, mayo del año 2018.
Zizek Slavoj. “La tentación populista”. Ensayo dentro del libro “El gran retroceso”, un debate internacional sobre el reto urgente de reconducir el rumbo de la Democracia. Editorial Seix Barral, compilación de ensayos de  17 autores, edición original en alemán, primera edición para Colombia, Editorial Planeta, mayo de 2017.

Siga Leyendo »

6 abr. 2019

Conceptualización sobre el populismo


John Judis, periodista vinculado al New York Times, afirma en su libro “La explosión populista”, que, hay partidos populistas de derechas, de izquierdas y de centro. No es una ideología, sino una lógica política: una manera de pensar acerca de la política. Los populistas de izquierdas defienden al pueblo frente a una élite o al estabishment, y la suya es una política vertical que se despliega desde la base y el centro hasta la cima. Los populistas de derechas defienden al pueblo frente a una élite a la que acusan de mimar a un tercer grupo que puede constar, por ejemplo, de inmigrantes, islamistas o activistas afroamericanos. El populismo izquierdista es diádico, mientras que el de derechas es triádico, respeta, pero también desprecia a un grupo ajeno.

Los populistas de centro acuden al populismo constitucional, es decir, a ofrecer desarrollar lo que no se ha cumplido por falta de leyes que materialicen la ampliación de los derechos sociales reconocidos en la norma superior. Las tres formas de populismo, izquierda derecha y centro se comportan agitando al pueblo no representado en ningún partido, o excluidos por los partidos, o reciclados de otras campañas electorales, o abortados y utilizados en procesos electorales anteriores.

Las tres formas se comportan tratando de no desbordar las hormas de la Democracia, haciendo uso de los mecanismos institucionales de participación, de competencia y acceso al poder, por una razón: el populismo no pretende subvertir el orden estatal sino ganar espacios para obtener el poder dentro de ese Estado. El populismo no agencia la revolución, solo agita a las masas y amplia los espacios democráticos y se acomoda, o altera ese “orden”; y los dirigentes se instalan en los aparatos de dirección gobernando hasta que se enredan con la maraña jurídica que les impide transformar el aparato de Estado, si llegare a avanzar una especie de populismo radical.

Existe un populismo de extrema derecha como el encarnado por Bolsonaro que, no altera la institucionalidad y los privilegios de las élites, pero altera los principios generales del derecho, recorta o angosta la parte dogmática de las constituciones y promueve el nacionalismo económico, el soberanismo patriótico, convocando a las clases bajas al chauvinismo y al reclamo del trabajo interno por la recuperación económica de la nación; y declara como factor perturbador a los inmigrantes, alienta la xenofobia, el racismo y ataca las religiones contrarias a la tradición judeo cristiana; el orden y la legalidad lo promueven con el uso extremo de la fuerza pública, o sea con el uso del terror estatal, insuflan la seguridad nacional, y conducen esa política pública por la vía del nacionalismo hirsuto agenciando las actitudes antiglobalización para proteger la economía interna, esto explica por qué los populistas de extrema derecha europeos son anti Unión Europea, como quienes jalonaron el Brexit en el Reino Unido.

 Este populismo de extrema derecha afecta la pluralidad étnica porque llega a exaltar la supremacía racial blanca. Esta forma de populismo le permitió a Donald Trump llegar al poder, y a Jair Bolsonaro, también. Un teórico de este tipo radical de populismo es el neofascista Steve Bannon, exasesor de Trump y artífice de la estrategia electoral montada con bulos o noticias falsas. Bannon ha permanecido por temporadas asesorando a gobernantes populistas como Viktor Orban en Hungría; Mateo Salvini, en Italia; Bolsonaro en Brasil; y a políticos en ascenso como la señora Le Pen en Francia. El populismo de extrema derecha denosta, ataca, arremete contra el socialismo, entonces para granjearse a las bases populares nacionales hablan de un capitalismo popular. Existen otros populistas de derecha que seguramente Steve Bannon buscará para asesorar, a miembros del Partido Popular Danés(DF), en Dinamarca; a Norbert Hofer, en Austria, a miembros del Partido Popular Suizo(SPV); al Partido del Progreso (FrP) noruego; y a Geert  Wilders en Holanda.

Para explicar el “capitalismo popular”, según el pensamiento retorcido de Steve Bannon, en entrevista concedida al chileno Axel kaiser, afirmó, “Lo que los trabajadores quieren es un día de pago honesto para un día de trabajo honesto, no una transferencia del gobierno. No quieren que el mundo compita con ellos por su trabajo, sino un sentido de nacionalismo económico donde el Estado prioriza su bienestar, no mediante subsidios masivos, sino a través de la habilidad de tener trabajos mejor pagados. Adicionalmente quieren tener acceso a capital para desarrollar emprendimientos”. Y cínicamente asegura que el populismo de derecha se trata de capitalismo para todos.

John Judis, apoyándose en Ludwig Wittgenstein sobre el uso del lenguaje político, dice que, “no existe un conjunto de rasgos que defina exclusivamente a las personas, los movimientos y los partidos llamados populistas. Los distintos partidos y personas denominadas populistas presentan parecidos familiares entre sí, pero no existe una serie de características exclusivamente comunes a todos ellos”. (Judis, 2018)

 El populismo es un término polisémico, utilizado para evaluar y comprender algunos fenómenos en América Latina, y otros países, caracterizado en los medios de comunicación por su tenue o vacío rigor académico, sin embargo, en materia de teoría política ha sido un concepto abordado con un análisis minucioso por académicos que trascendieron por su conceptualización y anclaje a la ciencia política. Este es el caso de Ernesto Laclau, que logró realizar un trabajo académico en torno al populismo como realidad y enfoque teorizado, también, es una de las referencias constantes en la mayoría de los estudios sobre el término.

Ernesto Laclau planteaba que: “El populismo consiste en la presentación de las interpelaciones popular democráticas como conjunto sintético-antagónico respecto a la ideología dominante.” Esto en cuanto a la consistencia del término, después habría de formular que el populismo como definición de la siguiente manera: “Aquella dimensión de ciertos discursos políticos que los construye sobre la base de dicotomizar ciertos espacios sociales […]”. Estas dos frases se encuentran en sus textos titulados, Política e ideología, y en la obra Populismo y transformación.

En estos dos conceptos formulados por el teórico se expresa tácitamente la caracterización del mismo a través de la formulación de un antagonismo, que además se profundiza con la articulación de una identidad política y que excluye al adversario que sería el enemigo o cómo explicaría más claramente después en su texto publicado en el 2005 llamado “La Razón Populista” la dicotomía: Nosotros/Ellos.

La búsqueda de Ernesto Laclau en el desarrollo de la política y lo político como dimensiones convergentes, pero diferentes, lo político y la política, en la que se reserva el primer término para referir a una lógica de producción del orden social (una función instituyente, aunque también destituyente) y el segundo como un campo o sistema encargado de gestionar el orden (como un ámbito instruido), así lo expone Claude Lefort.

Laclau en el libro Hegemonía y estrategia socialista escrito en 1985 crítica el determinismo socialista: El sujeto del cambio político es el proletariado. Esa idea fracasó en el siglo XX, entonces replanteó y hace un intento por teorizar una nueva formulación que acerque a sectores que no se pueden representar bajo las lógicas del determinismo económico. Tener presente las nuevas ciudadanías, los sectores ambientalistas, estudiantes, la comunidad, Lgtb, etc.

Es una crítica entonces a la incapacidad de la izquierda de pensar sin el determinismo económico y el reformismo que tiene una nostalgia  por el pasado al creer que todos tienen que ser ilustrados. Laclau y Mouffe aciertan al concluir que la política no tiene que ver con una racionalidad pura, sino con una amalgama de afectos, sentires, valores y tradiciones que hacen parte de un trabajo bajo el concepto de hegemonía profundizado por Gramsci.

El momento Populista: Este será siempre un periodo de crisis, de inestabilidad política donde no se logra suplir las necesidades económicas e intereses de la sociedad. Hoy estamos viviendo debido a la economía global profundamente desigual y el cambio del locus de la política un momento populista.

Bibliografía:
 Judis John. “La explosión Populista”. Libro de ediciones Deusto, editorial Planeta, primera edición 2018.

(*) Con especialización en Derecho Constitucional de la Universidad Libre Seccional Cali; Magíster en Ciencia Política (Universidad Javeriana); Doctorado  en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España).

Por: Alberto Ramos Garbiras (*)   y  Alejandro López Lasso (**) |  (**) Este artículo se elaboró con la cooperación, discusión y aportes de Alejandro López Lasso, abogado de la Universidad Libre, monitor de la cátedra de derecho internacional, Investigador social, miembro del Grupo Republica, sobre temas de derecho público, en la misma universidad.

Siga Leyendo »