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26 nov 2017

Humedales e incumplimientos

La ONU aprobó en septiembre del año 2015 los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS para salvar el planeta tierra y orientar las políticas públicas de 193 países con compromisos en 17 aspectos claves en la vida de los países, entre ellos el medioambiente, el cambio climático, las ciudades sostenibles, los ecosistemas terrestres, el uso del agua, etc. Los gobernantes de los entes territoriales (desde la Presidencia, pasando por los municipios, departamentos e instancias gubernamentales), deben incorporar en los instrumentos de planeación estos objetivos. Es una lucha de todos los países para evitar el calentamiento global y preservar los recursos naturales, sin ellos no hay calidad de vida y la degradación sería imparable.

Miremos un caso concreto donde no se tiene en la cuenta las instrucciones de la ONU, ni del SISCLIMA, ni de la política ambiental del cambio climático del Ministerio del Media ambiente. El humedal El Cortijo en el Valle del Lili, Cali, en sus inmediaciones se piensa construir la estación Sur del transporte masivo MIO y los talleres para transporte intermodal; se talará en varias hectáreas del bosque seco tropical, se ocupará con cemento, carriles, instalaciones y obras de infraestructura las inmediaciones de la ronda del humedal, o sea dañaran la zona de recarga del acuífero; previamente en labor depredadora desaparecieron 3 nacimientos y por ende la degradación del río Lili será mayor. Tres ecosistemas serán disminuidos y afectados.

Cuatro objetivos de la ONU se desconocen con esta obra que estaba diseñada para realizarse 4 kilómetros más abajo, donde sí se necesita para destaponar el tráfico, se violarán cuatro objetivos indicados por la ONU, los números 6,11, 13 y 15: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica.

 El PNUD organismo de la ONU debe desempeñar una función decisiva, asegurando que la nueva agenda para el desarrollo se aplique y que los objetivos globales se hagan realidad. Le corresponde al PNUD ayudar a los países a adoptar la agenda y reflejar los Objetivos en sus respectivos planes y políticas nacionales de desarrollo. Se les comunicó desde Cali y el Señor Santiago Herrero, Coordinador Residente, guardó silencio y no se ha hecho presente en el Valle del Cauca.

Para que la política nacional de cambio climático funcione, el Ministro Murillo expresó que, es inminente la necesidad de incorporar consideraciones de cambio climático en los instrumentos de planeación y ordenación del territorio, con el fin de propiciar un mejor uso y ocupación del suelo. Es decir, en Cali la CVC, METROCALI y la Alcaldía van en contravía de las directrices nacionales e internacionales. Como si Colombia no perteneciera a la ONU.

El Ministerio del Medio Ambiente expidió desde el año 2004 una RESOLUCION número 157 reglamentando el uso sostenible, conservación y manejo de los humedales, y desarrolló aspectos referidos a los mismos en aplicación de la Convención Ramsar. Este acto administrativo es aplicable a los humedales continentales dentro de la implementación de la ley 357 de 1997 y el numeral 24 del artículo 5 o de la Ley 99 de 1993.

Los humedales con su estructura natural cumplen una tarea reguladora del medio ambiente, y son propiedad de la Nación, o sea bienes de uso público, tienen por ende una función social y ecológica, son estos ecosistemas bienes inalienables e imprescindibles del Estado. Los humedales se pueden clasificar en ecosistemas lagunares y ecosistemas palustres. Dentro de las propiedades benéficas de los humedales se ha expuesto por varios autores que son ecosistemas perfectos porque son reguladores del ciclo hídrico, además de: controlar el exceso de lluvias pues son reservorios; absorben las aguas de las fuertes pluviosidades, como si fueran esponjas; evitan inundaciones y retienen sedimentos y nutrientes.

El humedal El Cortijo en el Valle del Lilí, objeto de una polémica ciudadana desde mayo de este año porque allí se pretende construir la terminal-Sur del MIO, ha venido siendo degradado y afectado por falta de comprensión y cumplimiento de las normas ambientales pues la CVC omitiendo las normas vigentes expidió licencias sin tener el Plan de Manejo Ambiental, esto se llama preposterar, hacer las cosas al revés, no es concebible autorizar una intervención de obras civiles donde confluyen tres ecosistemas (el rio Lili, el humedal y un bosque seco tropical), sin tener siquiera el Plan de Manejo, o sea transgrediendo la obligación principal de conocimiento del territorio y protección de los ecosistemas terrestres.

La caracterización ecosistémica del año 2011 elaborada por Planeación Municipal plantea sobre la zona del humedal que, corresponde al paisaje aluvial, se ubica en la franja continua al río Lilí, área con el mayor nivel freático del lote, observándose afloramiento de agua y especies de vegetación hidrófila y acuática típicas de estos ecosistemas. De igual manera, esta interpretación ecosistémica fue corroborada con los habitantes de la zona como a quienes conocen el humedal de varias décadas atrás. Y la CVC también desconoció la guía técnica para la elaboración de los Planes de Manejo Ambiental a que se refiere el artículo 3 de la resolución 157 del año 2004 para realizar la delimitación, caracterización, zonificación y reglamentación de usos a los que se sujeta un humedal.

Cómo es posible que tres ecosistemas que en ese paraje confluyen  sean degradados con la construcción de una terminal de buses cuando el proyecto inicial de METROCALI contemplaba un sitio apropiado en las instalaciones del viejo autocine Piedragrande, lugar que en verdad si destaponaría el tráfico porque está en línea recta hasta unos metros antes del Hormiguero, bifurcación de caminos (Puerto Tejada y Jamundí); en cambio el  predio del humedal esta solo a trescientos metros de la Estación Universidades, en diagonal, y no soluciona los trancones del sur en la zona universitaria; además es el único paraje natural (pulmón verde) que queda en esa zona de conurbación. Con esta determinación de la CVC al dar licencias sin haber realizado el Plan de Manejo del humedal, violando los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, y sin gestión debida de suelos.

Es inconcebible que sobre el río Pance no exista aún un POMCA o Plan de Manejo y Ordenación de la Cuenca de este río como lo ordena el Decreto Nacional 1640 del año 2012, y siendo el rio Lili una subcuenca del río Pance se comprenderá las omisiones. Peor aún, al Rio Pance pese a su importancia, todavía lo tienen como una subcuenca del Río Jamundí, y tampoco tiene POMCA, existe un POMCH desactualizado de hace más de 7 años, es decir se ha violado la ordenación de la cuenca del río Pance durante 13 años porque el primer Decreto que prescribía ordenar las cuencas es de agosto 6 del año 2002, se trata del Decreto número  1729.

Queda en evidencia que el humedal El Cortijo debe recuperarse y ampliarse para que cumpla entre otras funciones la de reservorio de aguas lluvias ante la falta de colectores, sumideros y canales de escorrentía desestructurados por el crecimiento urbano. Y sin manejo de las microcuencas por falta de autoridad ambiental el caos es mayor en esta zona de conurbación que, debería ser dotada de humedales artificiales para resolver el problema de las inundaciones. Y no violarle a la comunidad un derecho colectivo : el derecho a la prevención de desastres que el Estado debe prever según la Ley 472 de 1998, reguladora de las acciones populares reglamentaria del artículo 88 de la Constitución y la Ley 1523 del año 2012, Sistema nacional de gestión del riesgo.

Por: Alberto Ramos Garbiras | Ex Procurador Ambiental del Valle, profesor de derecho ambiental en la Universidad Libre, autor del libro "Aguas y Derechos".