Los colombianos que votaron a fin de seleccionar el
nuevo Congreso de la República (Senado y Cámara) que se instalará el próximo 20
julio, período 2026/2030, ese mimo dio el 8 de marzo se realizaron las
consultas interpartidistas para escoger candidatos presidenciales que
concurrirán el 31 de mayo a la primera vuelta electoral (artículo 107 de la
Constitución) los que reúnen los requisitos y aspiren a ser el presidente de
Colombia. En las consultas del total de tres coaliciones con 17 candidatos en
total, 12 de ellos, se presentaron como ideológicamente de convicciones
centristas o activistas del centro político, unos por alineamiento conceptual,
otros por oportunismo o por conveniencia al disfrazarse en el campo del centro
político para evitar ser señalados e identificados de derecha o de izquierda, o
de ultraderecha.
Los centristas por sus dubitaciones y ambivalencias no
se mantienen firmes en la militancia política de un partido político al que se
adscriben, cambian de opinión y de posturas, y en medio de las crisis de
gobernabilidad, o de los grandes cambios en un país se deslizan o trasladan a
la izquierda o a la derecha, insertándose en el partido ganador para obtener
réditos dentro de los gobiernos que manejaran el Estado en los años siguientes.
Roy Barreras y
Claudia López, protagonizaron volteretas para encabezar dos de esas consultas
interpartidistas hechizas, comportándose como saltimbanquis y en retrospectiva
han buscado reacomodos en otros gobiernos o integrado orgánicamente la parte
administrativa de esos gobiernos del bipartidismo tradicional o del
pluripartidismo con segmentos básicos del bipartidismo astillado ,o del partido
verde formado en el año 2010 con confluencias diversas y disperso o fracturado
por aspiraciones múltiples. Juan Manuel Galán
y Enrique Peñaloza (de origen liberal y formación de centristas, por la
cercanía con el partido verde) ellos que si se inscribieron con avales
conocidos, el Nuevo Liberalismo y del partido Oxigeno, de Ingrid Betancourt,
hicieron parte de la lista de los nueve (9) en la Consulta por Colombia, pero
al ganar Paloma Valencia del Centro Democrático (Uribismo) y reconocerla, de
facto fueron uribizados sin ingresar al Centro Democrático y terminaran en la ultraderecha política con
el paso de los meses si ganare la presidencia la señora Valencia (conservadora
uribizada hace mucho tiempo), estos dos centristas (Galán y Peñaloza), serán
poco a poco fundidos en la ultraderecha. En ese tarjetón aparecieron 4
ultraderechistas que había sido conservadores o liberales moderados: Mauricio
Cárdenas, Juan Carlos Pinzón Vicky Dávila y David Luna
Juan Daniel
Oviedo, un centrista por muchas de sus declaraciones y toma de decisiones, con trayectoria
Uribe-Duquista (2008 y 2018), obtuvo la segunda votación y expuso unas líneas
rojas, en menos de una semana declinó esas razones y fue absorbido por la
corriente derechista al aceptar la vicepresidencia. De La Esperilla sin
concurrir a las consultas lidera la línea ultraderechista de las
candidaturas. Sergio Fajardo, en tres
ocasiones ha aspirado a la Presidencia de la República desde el centro político,
con satisfactorios resultados electorales, en las dos primeras incursiones,
pero diluido por la polarización de la política y la sociedad. De cara al 31 de
mayo de 2026 tiene la tarea más compleja porque desde el Centro Político pudo
haberlo logrado pero las maniobras de falsos centristas confunden al
electorado, todos se autodenominan centristas y la mixtura de partidos
políticos enredan la mente de los electores. Así Fajardo volverá a fracasar.
El pluripartidismo está bien concebido y descrito en la
Constitución de 1991.de esta manera el centro político existe en medio de la
coexistencia de disimiles fuerzas políticas o formaciones políticas y no es
objeto de reformarlo desde una constituyente; pero en el contexto de un sistema
electoral con deformaciones y aberraciones, el centro político es objeto de
bamboleos, manoseos que lo convierten en bisagra o puerta giratoria para que
las élites de los partidos fuertes lo degraden y lo reduzcan en incapacidad de
firmeza y configuración, por ende se aminora la autonomía del centro político,
La despolarización no se logra diciendo que algunos o muchos son del centro
político, para atraer o distraer incautos; la despolarización del clima
político conlleva a adoptar posiciones fijas, atractivas y sustentadas que le
aclaren a la población como se pueden hacer realidad los derechos sociales (salud,
vivienda, educación, acceso a la tierra…) para complementar los derechos
sociales, lograr bienestar social, la armonía y la paz.
La ambigüedad es uno de los daños que el centrismo ha
recibido en la historia política desde 1791 en Francia y en varios países
después de formarse las repúblicas que remplazaron las monarquías. Estos 235
años sin contar los 15 años anteriores luego de la guerra de independencia
norteamericana (1776) de Inglaterra y el surgimiento del constitucionalismo con
las constituciones federales de filadelfia, Virginia, etc. El economista
investigador Boris Salazar, escribió “No era una tarea fácil, sin embargo,
varios actores lo intentaron en distintos momentos del proceso revolucionario
sin alcanzar el éxito. Todos sospechaban que finalizar el juego era la única
forma de superar la incertidumbre y complejidad dominantes. no estaban
equivocados. consideren la complejidad asociada al proceso. La facción que
había elegido ocupado el centro móvil tenía que elegir, también, si adhería sus
fuerzas a la izquierda en movimiento ,conservando su lugar y eliminando rivales a la derecha o si
consideraba que la movilización radicada amenazaba su lugar y era mejor
mentalizarla, aliándose eventualmente con fuerzas moderadas .las decisiones no
era tomadas sobre la base de la ideología de cada una de las facciones sino
sobre el cálculo que hacían de las fuerzas relativas comprometidas en la
confrontación.” (Boris Salazar,2016)
El campo del centro político mirado objetivamente sirve
de mediación entre los extremos (derecha e izquierda), para moderar la acción
política, disminuir la polarización, evitar choques radicales, sofrenar la
violencia, aspectos que terminan alterado la paz. Seguridad, paz y Democracia
tres pilares para que funcione la sociedad. Mirado desde otra óptica el centro
político le sirve de escapatoria a los oportunistas, a los tibios, los de
ideología inconsistente, del centrismo saltan de un lugar a otro hasta que se
acomodan para vivir empotrados dentro de las instituciones del Estado.
El centrismo no actúa solo como partido político,
forman partidos, pero casi siempre se mueven en coalición. Esta es la fórmula
para juntar tendencias de centro-derecha, centro-izquierda, centro-centro y
otros matices de ideología intermedia, como los Demócratas cristianos, las
iglesias no católicas, populistas, liberales disidentes, conservadores
moderados y enfrentar los extremos que se han fascistizado, en la ultra
derecha, o son de izquierda progresista que se acercan a movimientos de
rebelión, o están ad portas de una revolución. Los centristas que han posado de
moderados, de contera o de repeso cuando llegan los momentos de asumir
conductas definitivas, marginan a los movimientos sociales y arrinconan los
cambios estructurales, limitando la participación del pueblo. Los excluidos
irredentos quedan arrumbados en 4 grandes bloques de la población: El
campesinado, las negritudes, los indígenas, y los desplazados de las guerras
locales. Los cuatro se mueven en la pobreza y la pauperización.
En medio del pluripardismo (artículo 107 de la
Constitución) se desenvuelve el centro político con sus vaivenes, deslizándose
o fluctuando en el contexto del bipartidismo tradicional liberal y conservador
del bipartidismo transmutado o travestista con fachadas de partidos nuevos en
fusiones bipartidistas de “nuevas élites” alimentadas desde los poderes regionales
que se conectan con el centralismo bogotano del Estado unitario (artículo 1 de
la Constitución)
El centrismo funciona más en los sistemas
parlamentarios, como en Europa, que en los sistemas presidencialistas de
América. Dentro del parlamentarismo ayuda a formar el gobierno, balancean o
desbalancean, para el control político, animan las mociones de censura o las
reformas básicas que van delineando los gobiernos; dentro del sistema
presidencial el centrismo oscila solo o con las bancadas afines para exigir,
canjear, chantajear y coordinar inversiones dirigidas a las regiones de donde
provienen o para esquilmar los presupuestos, esta táctica les dura poco, pero
aparecerán otros centristas a buscar lo mismo, lo cual obstruye políticas
públicas. Italia es un país que desde mediados del siglo XIX (1851) los
centristas de izquierda o derecha han aparecido saltuariamente en disímiles
gobiernos, al comienzo del siglo XX en las 2 entre guerras mundiales y durante
la Guerra Fría, hasta hoy brotan y deciden sin continuidad total.
Si fuésemos a
buscar centristas en Colombia durante el siglo XIX se podría decir que
aparecieron en el periodo de La Regeneración, sistema creado por Rafael Núñez (1886-1905),
luego de fundar el Partido Nacional compuesto por liberales y conservadores que
Núñez fue cooptando y atrayendo en el ejercicio de sus 2 primeros gobiernos
(1882-1884/1884-1886) después de traicionar al partido liberal radical
federalista que llegó al poder en 1863, etapa del liberalismo puro y duro. Las
otras etapas del siglo XIX gobernaron liberales y conservadores en medio de
guerras civiles. El centrismo. en La Regeneración fue más una confabulación
para depredar al Estado que funcionó desde el centralismo territorial para
sepultar al federalismo. Entre 1905 hasta 1930 operó el Unionismo republicano
una forma de prolongar La Regeneración, con más acento conservador desde la
muerte de Núñez en 1894.
Una forma de medir la presencia de los partidos
políticos en los 27 países (hay 8 grupos en el Parlamento Europeo), que
integran los variados sistemas de partidos en ese Parlamento Europeo. Otra
forma de medir es evaluar su comportamiento en cada país, Entre los años 2019 y
2024, se registró un notorio traslado del centro-centro, hacia el centro derecha,
con la ventaja del partido popular (PP), 181 escaños de origen derechista hacia
posiciones menos moderadas, con tendencia hacia la ultraderecha. Y los de
centro izquierda, socialistas y Demócratas 135 escaños. El partido liberal
centrista 82 escaños y el partido verde 53 escaños. La extrema derecha ya tenía
71 escaños (ECR) y 62 con el Partido IDE.
La otra forma de medir la presencia de los partidos
políticos radica en ser evaluados y observados en cada país respecto a los
parlamentos internos y cada uno, en sus regiones o Lands, autonomías regionales,
etc. Un número considerable de países europeos tienen gobiernos de derecha o
extrema derecha, incluyendo Italia, Hungría, Finlandia, Eslovaquia y Croacia,
donde estas fuerzas lideran o participan en coaliciones. De Extrema Derecha/ y
Derecha Radical: Italia (Fratelli d'Italia), Hungría (Fidesz), Finlandia
(Partido de los Finlandeses), Eslovaquia y Croacia son los ejemplos más
destacados donde la derecha radical puntea o forma parte del ejecutivo.
Gobiernos de Derecha Conservadora: Países como la República Checa y Bélgica
están gobernados por coaliciones conservadoras o de centroderecha. En Suecia, el gobierno actual de coalición
conservadora tiene el respaldo clave de los Demócratas Suecos (extrema
derecha). Países Bajos y Francia han mostrado un fuerte ascenso de la extrema
derecha, logrando ser primera fuerza en recientes elecciones europeas.
La derecha dirige la mitad de gobiernos de la UE y
España es el principal de los cinco que le quedan a la izquierda, al margen de
Reino Unido .14 de los 27 estados de la UE están gobernados por partidos o
coaliciones conservadoras, mientras que los progresistas se han quedado con
solo 5 gobiernos. Bélgica, Bulgaria, Francia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo,
Portugal y Suecia sin presencia ultra en sus filas.
Cita:
Salazar Boris. "Revoluciones y conectividad, Libro
publicado por la Universidad del Valle. Primera edición, enero del año 2016.
(*) Alberto Ramos Garbiras, Magíster en Ciencia
Política de la Universidad Javeriana; PhD en Política Latinoamericana,
Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); estudios de actualización
política en la Universidad Complutense de Madrid (2013, 2017,2019 y 2025). Ha
sido profesor de las cátedras: derecho internacional, ciencia política, derecho
constitucional y derecho ambiental, en la Universidad Libre.




