Texto
de Alberto Ramos Garbiras (*)
Según
el Diccionario de la Lengua Española, crispación, es un vocablo referido a
sacudida, conmoción, irritación, ira, enfado, exasperación, nerviosismo. La
página Web www.definicion. De, que circula
en Google, expone: el uso más habitual del término crispación, de todas formas,
está relacionado a un estado de nerviosismo y tensión. La crispación se refiere
a un contexto donde las peleas son frecuentes y abundan las discusiones y el conflicto:
La noción de crispación es habitual en política, donde de despliegan los
ejercicios del poder para la resolución de conflictos. Si el gobierno o los
dirigentes de un país no buscan la armonía con los sectores opositores,
contribuyen al aumento de la crispación y, a su vez, encuentran trabas para
gobernar. El grupo de peritos judiciales de Barcelona, en la página digital www.perito.biz, define la crispación como un estado de
nerviosismo y tensión generalizado a consecuencia de un ambiente de
confrontación frecuente, discusión y conflicto. La forma de evitar y solucionar
la crispación es restablecer diálogo y buscar consenso, esto es, decisiones en
armonía al sentir de la mayoría minimizando el malestar y conflicto de la
minoría.
Desde
la publicación de la “estrategia de defensa nacional”, documento del
despacho de Donald Trump, se concretaron varias de las ideas de este gobierno
al reiniciar su segundo mandato en enero del 2025, una concepción Imperialista
para fortalecer económica y militarmente a los Estados Unidos comportándose su
presidente como un emperador mundial, heredero ideológico de Hitler, apoyándose
de otros autócratas, déspotas y xenófobos, nacionalistas como Netanyahu y
señalando en cada región a los países preferidos para secundarlo por la
importancia económica que tienen, y de cómo desplegaría sinuosamente
ejecutorias para controlar países o incluirlos
con el fin que enfrenten a vecinos díscolos u hostiles, o similar ayuda
para los aliados transitorios.
La
precipitación de Donald Trump al atacar a Irán so pretexto de un Inminente
ataque con armas nucleares que iba a recibir, rompió las conversaciones que
sostenía con la cúpula iraní, esto se debe a la insistencia de Netanyahu que
sostiene desde hace más de 40 años una rivalidad con múltiples diatribas entre
sí y anuncios de destrucción entre Israel e Irán. Desde 1979 con el
derrocamiento del Sha Reza Pahlavi y la instalación del Ayatola Jomeini,
también las relaciones de Estados Unidos y Israel, con Irán han sido agrias,
pero el procesamiento del Uranio enriquecido para obtener armas nucleares
registra un proceso que 12 países o Estados han adelantado durante la Guerra
Fría y después de la caída del muro de Berlín y las secesiones de muchas
regiones que se fueron separando de la ex URSS, creando nuevos Estados.
12
estados del total de estados del mundo tienen armas nucleares: Estados Unidos,
Israel, Francia, China, Pakistán, India, Corea del norte, Bélgica, Alemania,
Italia, Países bajos y Turquía. El desmantelamiento y la no creación o
producción de más armas letales no ha podido ser frenado por la OIEA, entidad
de la ONU tejida con tratados internacionales incumplidos. Irán para sostener
las presiones de no producción nuclear/ atómica (argumenta la producción de
energía nuclear civil), ha pedido desde hace más de 20 años que los estados
nucleares todos cumplan; así que Donald Trump se precipitó en una guerra aérea satelital,
ya después de 3 semanas más compleja y explosiva a nivel regional en todo el
Medio Oriente por las intrigas y el comportamiento genocida de Netanyahu,
patentizado en la destrucción y arrasamiento de Gaza.
Irán
funciona confluyendo 3 sistemas políticos imbricados, uno como Estado religioso
teocrático o coránico, dos como Estado autocrático y el otro con componentes de
la democracia en grado menor. Esta mezcla hace compleja la vida interna entre
grupos étnicos, raciales (organizaciones políticas de Sunitas y Chiitas), entre
ciudadanos y mandos gubernamentales y una conducta despreciable que practican
contra las mujeres.
La
complejidad aumenta por las posiciones sobre el estrecho de Ormuz, brazo
territorial del Estado iraní que permite el paso al mar arábigo, como quiera
que esta circundado ese estrecho de Ormuz con países como Qatar, Arabia Saudí,
Omán y Emiratos Árabes Unidos (EAU) con los cuales Irán no tiene enemistad
interestatal entre gobiernos, pero si ha atacado en respuestas a las bases
militares estadounidenses instaladas y funcionales en ellos, por lo tanto, en esta guerra aérea Irán ha
decidido dificultar el paso de la navegación marina por ello el 20% del
petróleo y del gas mundial ha quedado reducido. El señor Trump pretende que la
OTAN (por ende, la Unión Europea) se movilicen para actuar sobre el estrecho de
Ormuz lo cual genero un rechazo para no Inmiscuirse en una guerra que no
iniciaron. Y se teme también que las comunicaciones digitales para el uso del
internet pueden llegar a ser destruidos para incomunicar globalmente a los
países que dependen de lo digital, Existen cables físicos de fibra óptica bajo el mar que permiten el funcionamiento de
lo que llamamos hoy en día como internet, e Irán tiene en su dominio 2 de estos
cables de fibra óptica que juegan un papel crucial ya que poseen el 17% de
almacenamiento de datos a nivel mundial, Si Israel y Estados Unidos atacan las
bases energéticas de Irán, los dirigentes del Estado teocrático amenazan con
destruir estos cables, No estaríamos hablando de un pequeño problema, sino de
empresas enormes en la industria digital como Google, Amazon y entre otras, han
invertido mucho de su capital en estos cables físicos de fibra óptica en el
golfo y a pesar de que esto sería
temporal, implicaría una gran caída del mercado actual. Todo esto acrecienta la
actual crispación mundial.
Los
Estados nucleares que han amenazado latentemente a los Estados sin esos
arsenales letales y a sus soberanías alteradas, esos Estados han ejercido con
invasiones la práctica del terrorismo de Estado o terror estatal para
imponerse. Hoy después de desatarse la guerra abierta de EEUU e Israel contra
Irán (tres Estados nucleares), están actuando como Estados terroristas
desembozados. Esta guerra área abierta aumentó la crisis en el Medio Oriente
desde que la demolición de Gaza se inició en octubre del año 2023 como venganza
ilimitada por el ataque terrorista que perpetró el sector radical de Hamas,
palestinos separados de la administración de Cisjordania. Los gazatíes
obtuvieron la solidaridad de los miembros de Hezbolá desde el Líbano y de los
Hutíes desde Yemen. La guerra de invasión a Gaza con similitudes a la guerra de
invasión en Ucrania desde febrero del año 2022 ha repercutido en Europa por las
flaquezas en seguridad que tienen los 27 países el Unión Europea (UE), a la vez
de atlantistas (La OTAN), sin dientes de confederación. Hoy, después de varias
semanas de iniciada la guerra entre EEUU e Israel contra Irán se multiplicaron
los efectos regionales por daños colaterales y ataques a las bases militares de
EEUU en países árabes desde donde se lanzan los ataques misilíticos contra
Irán.
La
guerra se expandió y observándolo de conjunto los tres Estados nucleares están
cometiendo y violando, los Convenios de Ginebra, el Derecho Internacional
Humanitario (DIH), perpetran genocidios, acuden a la Barbarie y los
aplastamientos en una guerra a todas luces energética; cometen crímenes de
guerra, crímenes de agresión, acuden a la Retorsión, al uso ilegal de la Fuerza
Internacional y violan la Carta fundacional de la ONU.
(*) Abogado de la Universidad Santiago de Cali
(USC); magíster en Ciencia Política de la Universidad Javeriana; PhD en
Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España);
estudios de actualización política en la Universidad Complutense de Madrid
(2013, 2017,2019 y 2025). Ha sido profesor de las cátedras: derecho
internacional, ciencia política, derecho constitucional y derecho ambiental, en
la Universidad Libre.






