27 nov. 2015

Terrorismo del Califato Islámico

El miedo generalizado que viven los parisinos después de los hechos de sangre del viernes 13 de noviembre se traduce en un “Triunfo” para los terroristas de Estado Islámico, porque logran impactar a toda la ciudad e indisponer a la población contra el gobernante si las medidas de seguridad no comienzan a tener efecto. Además consiguieron plantear con la acción cruel y sanguinaria la “razón” de sus acciones imputándoles a los países de la coalición que los bombardea, el origen de los ataques; con frases como esta, difundida en las redes sociales, “el estado islámico no inició la guerra contra ustedes, por el contrario son ellos los que comenzaron un ataque contra nosotros”.
 
La parálisis por miedo en Bruselas (Bélgica), es una muestra del temor generalizado que logra la acción megaterrorista. Llegar al cierre de escuelas, centros comerciales, el metro y la actividad laboral interrumpida, es equivalente al encierro de los ciudadanos en sus residencias con falsas o reales alarmas. Sin ejército desplegado, sin emboscadas, sin continuidad en los ataques, el terrorismo logra la parálisis y la alteración de la vida ciudadana por la clase de ataques súbitos que practican.

El Estado Islámico, el Califato Islámico o ISIS, las tres formas de referirse al terrorismo islamista impulsado por los nacionalistas extremos, los podemos ver como una evolución del terrorismo internacional clásico impulsado por la O.L.P para exigir la autonomía territorial del Estado Palestino, y más recientemente toman comportamientos de Al Qaeda que inició el terrorismo global. La diferencia estriba en el reto de construir un Estado para reunificar territorios fracturados por una decisión tomada al final de la primera guerra mundial; actuando como milicias guerrilleras en el norte de Irak y Siria, con guerra de posiciones y de otro lado como terroristas mundiales en los lugares donde se ejerce el poder de los miembros de la coalición atlantista, o contra los ciudadanos pertenecientes a esas naciones que los combaten con los bombardeos aéreos.

El califato islámico acude a una Guerra asimétrica por fuera de las fronteras que reclama y a una confrontación abierta desde adentro de ese Estado que dicen debe reconstruirse. La guerra asimétrica aplicada a otros países impíos lleva al terrorismo  más bárbaro que combina todas las variables y formas del terrorismo utilizado hasta ahora. Lo hacen para poder actuar porque retan a varios países a la vez, continuando con las acciones que Al Qaeda había iniciado en la primera fase desde el 2001 en esta especie de guerra mundial irregular que conlleva a acciones demenciales.

El rompimiento de las fronteras que conllevó la guerra fría dentro de la bipolaridad, desató varias formas de nacionalismos y expresiones pluriculturales, jugando las regiones un papel delimitador. Hoy las guerras de varias Naciones originan más éxodos, que afectan la estabilidad de otras economías, por el flujo masivo de migrantes. Ahora el terrorismo del califato islámico aumentaría esas migraciones forzadas alterando la tranquilidad en los estados amenazados y afectando la política de recepción y ayudas humanitarias por la tendencia de homologar a los musulmanes con los islamistas radicales, sin diferenciarlos.

Por| Alberto Ramos Garbiras