10 mar. 2013

El imaginario del chavismo


En ciencia política se entiende por imaginario político el conjunto de ideas, nociones, líneas de pensamiento, pasiones, orientaciones y actitudes que forma y deja un líder de un partido o movimiento. Estos componentes asimilados por sus seguidores en el curso de la práctica política pueden permanecer muchos años en la mente de los militantes y simpatizantes, y convertirse en el sustrato de el partido político tomado por los dirigentes de relevo.

El imaginario político generado por la conducta del líder es utilizado y es reproducido por los segundos de abordo, explotado y utilizado con fines electorales para tratar de mantener las mayorías que dejó el líder al morir, e intentar sostener la cohesión ideológica. En los movimientos populistas es más fuerte este imaginario porque es lo único que queda como asidero de la dirigencia supérstite. El líder es idolatrado; al desaparecer el mesías de la vida física, tratan de sostener su presencia con consignas y la invocación permanente de su nombre apoyados en la reproducción de su imagen e insistiendo en las ideas expuestas. El mesías pasa a ser un fetiche, lo siguen adorando y hasta lo embalsaman para conservarlo ante la mirada de todos en urna de cristal.

Hugo Chávez con su práctica neopopulista de izquierda protegió con el asistencialismo social a vastos sectores de los estratos 1,2, 3 y 4 que lo veneraban; dividió a la sociedad venezolana, expropió a los ricos; hizo una interesante reforma agraria; movilizó a las masas populares cada que se le antojó; disminuyó la presencia de los partidos de Adecos y copeyanos; propaló las ideas del socialismo del siglo XXI; lideró un proceso de política exterior con aliados económicos en el ALBA contra el ALCA y los TLC; convirtió a los militares en nacionalistas-progresistas; nucleó a varios presidentes de izquierda, pero sobre todo revivió el pensamiento de Simón Bolívar, sacándolo del siglo XIX para ubicarlo en el siglo XXI con todos sus discursos, frases y pensamiento: Utilizó el imaginario bolivariano para armarse él como un segundo libertador.

La multitud roja llenando las calles de Caracas, las largas colas ante el ataúd de Chávez, el llanto colectivo, las frases en defensa de su obra, el sectarismo destilado, son indicadores palmarios de ese imaginario. El chavismo continuará por largo tiempo. Han retorcido la interpretación constitucional desde el Tribunal Supremo para que Nicolás maduro asuma el mando y no el Presidente del Congreso y asi presentarse como candidato-presidente. La oposición tendrá una difícil jornada electoral, aunque se presenten coaligados alrededor de Capriles serán derrotados producto del imaginario formado por el chavismo: el ungido por el líder lo sucederá. Con el tiempo el chavismo se fragmentará y en seis años serán vencidos  por las luchas intestinas.

El imaginario que dejó Jorge Eliécer Gaitán todavía tiene seguidores de culto, por sus discursos y proclamas. El imaginario conformado por el liderazgo de Perón hizo que el peronismo o continuara en argentina transmutándose en el justicialismo; hoy la presidente Cristina de Kirchner es un reducto del peronismo. El imaginario formado alrededor del Che Guevara en imborrable, no se extingue, igual que la impronta dejada por Mao, Lenin y otros.

Por: Alberto Ramos Garbiras.
Profesor de ciencia política, Universidad Libre.