10 mar. 2012

El Terrorismo Renaciente


Cali se está viendo cercada por las acciones terroristas en los municipios vecinos, como en otras épocas ocurrirán actos que alteren la ciudad, pero en esta coyuntura del primer trimestre 2012, los actos se prolongaran porque cada vez más las FARC están abandonando la guerra de guerrillas (por las dificultades y altos costos que ello implica para ellos), entonces intensificarán el terrorismo porque no arriesgan grupos de hombres, y se ahorran los combates que ahora no pueden enfrentar.

Las FARC al ver fracasar los intentos de diálogos  con el Gobierno después del envío de varios mensajes, sino se abre la ventana de un proceso de paz, reactivaran el terrorismo. Trasladar otra vez la guerra a las ciudades, pero sin controlar las goteras de las capitales, ni dominar el territorio, solo para desestabilizar los grandes centros urbanos, esta puede ser la táctica de las FARC en la próxima fase de la guerra por  la debilidad que tienen y las “ventajas” que ofrece el terrorismo para hacer presencia militar ofensiva.

Cali es un puerto seco (la antesala de Buenaventura) y la capital más importante del sur donde está el otro puerto del Pacífico, Tumaco. Por los puertos se accede al mar, por esta vía se realiza el contrabando de armas y se exporta la coca, cuando no se hace vía aérea. El sur conecta con Ecuador un país “aliado” de las FARC en los últimos años. De Cali, vía Pradera, geoestratégicamente está ubicada la salida hacia el corredor militar hacia el páramo de l as Hermosas que, conecta el Valle con Tolima camino a Cundinamarca, donde está la capital del país.

La muerte de los principales cabecillas está reduciendo el mando de las FARC y su capacidad operativa. Entre más espacios pierde la guerrilla para controlar territorios rurales y cercanías a los cascos urbanos, más incurrirá en el terrorismo para hacer presencia porque esta modalidad de ataque no le exige combate, ni siquiera asaltos.

La falta de comunicaciones por las interferencias ha hecho que las FARC pierdan sincronización de sus acciones. La gonometría para detectar los mensajes y localizar los sitios le impide su uso con tranquilidad, entonces el aislamiento es mayor como si estuvieran a mitad del siglo XX.

La guerrilla en Colombia ha pasado por todas las formas de lucha: guerra de guerrillas, guerra de movimientos, guerra de posiciones, terrorismo…se ha financiado con todas las formas extralegales por ser un actividad paraestatal: con giros desde el extranjero en épocas de la guerra fría, secuestros, extorsiones, narcotráfico, etc., ha confrontado a gobiernos liberales y conservadores, a los frentenacionalistas y luego a los disfrazados de formaciones alternativas como terceras fuerzas. Las FARC es la guerrilla más vieja de América latina. Todas las condiciones con las que se explicó el origen de la guerrilla, hoy se mantienen.

Los procesos de paz mal llevados quedan mal concluidos y los actores armados desmovilizados vuelven a rearmarse. En el caso más reciente muchos patrulleros de los paramilitares se transformaron en BACRIM. La reinserción debe brindar garantías para no ser hostigados después, estigmatizados ni perseguidos, pudiéndose llegar a la normalización.

 El enfrentamiento de ejércitos es visto como algo arcaico, vetusto, sin valor efectivo. Y sin ruborizarse los generales dan partes del triunfo en las batallas, sin haber existido lucha. El terror estatal prospera en las guerras internacionales y en las internas. El terror estatal es la respuesta al terrorismo. Y esta nació por los excesos de los ejércitos estatales.
 Los aviones de la segunda guerra mundial utilizados por los estados entrelazados en la guerra dieron esa lección macabra: bombardear ciudades y destruir países, para doblegar al adversario. El terror estatal de la era del unilateralismo hace lo mismo: en las guerras preventivas y en las de aplastamiento. Las guerrillas que no han alcanzado el triunfo: aumentan el terrorismo con el mismo fin. No combatir y huir. El daño a la otra parte se busca sea total para no dejar resurgir. El cubrimiento de los medios de comunicación aumenta la espectacularidad de los hechos, mostrando solo los daños.

El problema se agrava los desplazados de la violencia no cesan y se agrega a ello los desplazados por los desastres naturales, entre ellos el invierno que también arroja gente a  las ciudades por la falta de inversión en las cuencas hidrográficas y en la protección de los jarillones, dineros que esquilman los mismos dirigentes de la clase política que reclaman más represión mientras mutilan el presupuesto público, lo cual genera inequidad social y más hambre. El último informe de Desarrollo Humano ubica a Colombia como uno de los países más inequitativos en la distribución de la riqueza.

Todos  los cálculos de Colombia para marchar hacia el  progreso se ven truncados por la no terminación del conflicto armado: la agricultura interna, las exportaciones, los cumplimientos del TLC, la ampliación de cobertura para  la educación superior, etc. No solo por las ingentes sumas de dinero para enfrentar la guerra interna sino por la desinstitucionalización que crea al tener vastas zonas rurales en guerra espantando al campesinado. La modernización institucional para acoplarse a los desarrollos dentro de UNASUR también se ve afectada porque no se puede avanzar al no aparecer el escenario del post- conflicto.

Los sucesos sangrientos del Palacio de Justicia enturbiaron cualquier continuidad dialogada. Luego las FARC sintieron truncado el proceso de paz iniciado con Belisario Betancur por el exterminio de la Unión Patriótica (UP). Las FARC no acudieron al escenario de la  Constituyente de 1991 dejando escapar una oportunidad de reinserción que al M-19 le dio frutos; y desaprovecharon el territorio del Caguán para formar un Distrito de Paz que habría podido ser gobernado por ellos, sin separación o secesión violenta, ni fractura territorial: pudieron haber logrado una reinserción de poderes locales, lo que controlaban fácticamente sobre los cinco municipios habrían podido gobernarlos con un arreglo de paz, sin burlarse del Presidente Pastrana. Durante los 8 años del uribismo no recibieron ninguna oferta, tuvieron que correrse de la guerra de posiciones que habían logrado y replegarse a las fronteras.

Por. Alberto Ramos G.  Catedrático de Ciencia Política, Universidad Santiago de Cali (USC); politólogo egresado de la Universidad Javeriana.