24 ene. 2010

"SIGNIFICADO DE LAS MARCHAS"

Por: Alberto Ramos Garbiras


Las marchas del 20 de julio 2008 hicieron énfasis contra el secuestro que, se convirtió en un delito abominable e intolerable.Las marchas tuvieron eco transnacional porque el mismo día se llevaron a cabo en otros países, internacionalizando el reclamo por la libertad; dejaron de ser un evento más, ahora tienen repercusiones y eficacia política. Las marchas denotaron cero tolerancia hacia el secuestro y la sociedad civil salió definitivamente de la apatía para congregarse contra la violencia desenfrenada. No hay que confundir el sentido de las marchas de esta última fecha porque ninguna masa ciudadana expresó al unísono, ni de manera segmentada, un aval único para adelantar los rescates militares; los acuerdos humanitarios siguen siendo la vía apropiada para evitar riegos. Y para cumplir con la humanización del conflicto.

Las FARC quedaron contra la pared pues estando autoproclamados como ejército del pueblo, fue el mismo pueblo el que rechazó ese día la conducta vesánica del secuestro. Y se trataba de una marcha propuesta por un militar, Buitrago, secuestrado durante muchos años que, prendió inmediatamente con la difusión de todos los medios de comunicación. Además de ser un delito de lesa humanidad, el secuestro como arma política y forma de presión denota cobardía por el ensañamiento ejercido sobre personas indefensa, sobre todo el secuestro de civiles, no combatientes que, no tiene ninguna justificación.

No hay que entender las marchas (febrero 4, marzo 6 y julio 20 de 2008), ni traducirlas como “la expresión simbólica, política y masiva de una voluntad de apoyar al Estado”, de manera irrestricta, no porque muchos participantes también están en contra de algunas medidas gubernamentales de otra índole y en contra, obvio, de los excesos en el ejercicio del poder; pero en materia de rechazar la violencia continua del conflicto armado, y en especial el secuestro, están coetáneamente con el Estado.