24 ene. 2010

"Los bandazos del Presidente Chávez"

Por: Alberto Ramos Garbiras.

Aislarse o distanciarse tácticamente de las FARC y hacerlo público, era la mejor manera que el Presidente Hugo Chávez podía encontrar para evitar el agrietamiento definitivo de las relaciones con Colombia; la conveniencia por mantener la dinámica comercial entre los dos países, el volumen de exportaciones; seguir adelante con los megaproyectos(la construcción del gasoducto, y del ferrocarril entre el Caribe venezolano y el Pacífico colombiano); también el temor de perder otras elecciones venezolanas en noviembre de 2008, en esta ocasión de gobernadores y alcaldes; para eludir el acoso norteamericano, y un eventual procesamiento internacional. Todo esto hizo que los dos Presidentes le bajaran volumen al tono de las puyas y venablos, y acudieran al pragmatismo, al reconocer que, en el campo de las relaciones exteriores no se tienen amigos, sino intereses.

Las derrotas sufridas por las FARC; el poco avance dentro de la confrontación, la pérdida de terreno en la guerra interna que aminora el proyecto chavista de tener un eventual gobierno-civil de las FARC como aliado; el descrédito por la contumacia de mantener secuestrados civiles, impelieron a Chávez a colgar su discurso público pro-farc, cambiándolo por una crítica moderada contra la lucha armada, pidiendo la liberación de los secuestrados. Para no dejar de lanzar dardos, y evitar atacar al Presidente Uribe directamente, escogió al Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, cuestionando su obsecuencia pro-gringa.También es la manera de acomodarse moderadamente junto a sus pares presidenciales de izquierda en el seno de UNASUR, para avanzar sin trabas en el proyecto del Socialismo del Siglo XXI.

Muchos son los factores que se podrían mencionar para explicar el acercamiento de los dos Presidentes en la cumbre del 11 de julio 2008, cuando recorrieron zonas del Estado Falcón. Como diría el internacionalista Jean Baptiste Duroselle, la historia ofrece muchísimas situaciones en que el líder no persigue en lo absoluto el interés nacional sino el suyo propio, o el de sus partidarios. Sería interesante poder determinar cual es el interés nacional objetivo, entonces se estudiarían las relaciones internacionales en la forma simple de una comparación entre el interés nacional propuesto por los líderes y el interés nacional objetivo. Otro problema que debemos considerar es el de las relaciones entre el interés nacional de un país y los intereses nacionales de los demás.