25 ene. 2010

“Sevilla y el recurso hídrico”.


ALBERTO RAMOS GARBIRAS (*)

Desde antes del cumplimiento del centenario de Sevilla – Valle, el 3 de Mayo del año 2003, ALDEMAR GOMEZ OCAMPO, Ex Procurador Penal y Ex – Alcalde del Municipio ha estado empeñado en entregarle a la población un regalo ambiental con metas de saneamiento, entre ellas; lograr la construcción de la planta de aguas residuales (P.T.A.R.) para descontaminar la quebrada San José (ya vimos hace menos de seis meses cómo durante el invierno su desbordamiento inundó la población); también ha estado preocupado por la recuperación de la quebrada El Popal, tributaria del río San marcos, y otros afluentes que terminan su recorrido en el río La Paila y afectan las aguas que necesita Zarzal para su subsistencia; también ha estado preocupado para que se haga el inventario hídrico de Sevilla a fin de preservar las microcuencas. Y en adelantar macroproyectos despertando el interés de la Administración Municipal.

El pasado 4 de marzo 2009, encontrándome en Cartagena donde asistí al Festival de Cine (Lisandro Duque era parte del jurado de la muestra iberoamericana), recibí una llamada al celular, era Ademar Gómez, quien me extendía la invitación para conformar un grupo de pensamiento en Pro del desarrollo de Sevilla, está convocando a profesionales como Jades Jiménez, Pedro Emilio Montes, Nelson Ortiz, Norbey Morales y otros, yo le agregaría a Ernesto Pino, que conoce y siente la problemática Sevillana, así lo pueden constatar los lectores de “El Ciudadano” en dos sesudos artículos donde partiendo del caso de Finlandia con su aplicación a la educación y reeducación de la población se superó en los últimos 20 años, hasta plantear diez (10) líneas generales para el redespegue de la comarca Sevillana. Otro nombre que no debe omitirse es el de Oscar Humberto Aranzazu Rendón, consultor ambiental y buen escritor, él nos ha venido describiendo facetas y aspectos de Sevilla que algunos no captamos por regresar solo tres veces al año. En una de sus columnas publicadas también en el periódico virtual El Ciudadano que nos conecta, se refiere a Sevilla, como un pueblo con toda la potencialidad y posibilidades por estar a orillas del progreso y la modernidad, metafóricamente dice solo bastaría estirar un poco la mano para acceder al desarrollo. Nos está diciendo que hay abulia, apatía, falta de iniciativas y liderazgo.

Estos dos analistas y otros profesionales que admitan la convocatoria nos ayudaran en este propósito. Ernesto Pino se refiere a los diversos estadios climáticos de Sevilla que ofrecen una generosa amalgama de biodiversidad, y nos dice, con el cuidado de sus ricas fuentes hídricas, Sevilla puede ser un importante abastecedor de agua y un centro suministrador de servicios agroturísticos; esta afirmación es certera porque Sevilla tiene una alta riqueza hídrica que podría vivir con una empresa oficial-municipal embotelladora y exportadora de agua para la Unión Europea y países con sequía. Entonces, se debe comenzar una intensa campaña para recuperar y preservar los nacimientos de agua, las microcuencas y el cauce de los afluentes. El trabajo debe empezar con la pedagogía en los Centros Urbanos con la cátedra ecológica, dando aplicación al contenido de la Ley 115 de 1994, o Ley General de Educación. El artículo 5 contempla los fines de la educación en concomitancia con el artículo 67 de la Constitución. Los numerales 6 y 10 del artículo 5 dice que entre los fines de la educación está el estudio y comprensión de la diversidad, y la adquisición de una conciencia para la conservación, protección y mejoramiento del medio ambiente, la calidad de vida, el uso racional de los recursos naturales, entre otros.

Sevilla es zona de influencia de los ríos Pijao y La Paila. El área de la cuenca del río Pijao tiene 17.583 hectáreas; 6.800 hectáreas hacen parte de la zona rural de Sevilla. Entre los afluentes principales del río Pijao están las quebradas Bolivia, La Morena, La Camelia, Santa Clara y el río Palomino. Otro río de gran importancia para Sevilla es el río La Paila, teniendo importantes afluentes como los ríos San Marcos, Saldaña, Totoró, y la quebrada Coloradas. Otros afluentes hídricos del Municipio son las quebradas La Sara, El Rocío, San José, La Raquelita, El Popal, Ballesteros, Cimitarra, La Profunda, Las Vegas, San Genaro, La María, y los ríos Canadá y Sinabrio.

Sevilla hace el vertimiento de sus aguas residuales domésticas sin ningún tratamiento previo afectando la quebrada San José y otros afluentes que se conectan. La tarea básica consiste en lograr la P.T.A.R. para Sevilla, e iniciar proyectos de repoblación de zonas protectoras y sistemas de descontaminación; para ello, Aldemar Gómez y Pedro Emilio Montes iniciaron una acción Popular ante el Tribunal Contencioso Administrativo del Valle que, por la lentitud judicial aún no concluye. También se trata de hacer convenios con fundaciones ecológicas; aumentar los aislamientos y reforestación con cercos vivos; intensificar los programas de educación y sensibilización ambiental. Las aguas veredales están afectadas por la utilización inadecuada de fertilizantes, pesticidas, fungicidas y el vertimiento de aguas mieles de las fincas cafeteras, y el arrojamiento de los subproductos de las cosechas como la cereza del café.

Los diez planteamientos de Ernesto Pino todos son viables, es un decálogo para el desarrollo, para la puesta en marcha todos tienen la base: los recursos naturales renovables (agua, suelo y aire) de excelente calidad, el recurso humano que debe moldearse con la educación, la movilidad social para disminuir la pobreza y fomentar el empleo, ampliar los cimientos de la cultura política. Debe avanzarse como lo explica Ernesto Pino en un programa de coordinación interadministrativa con el fin de aprovechar programas y proyectos similares de iniciativa del gobierno departamental y nacional. El complemento es el programa de coordinación y comunicación social. Y conectarnos a los municipios vecinos en una especie de provincia subregional como lo prevé la Constitución nacional.

(*) Ex Procurador Ambiental y Agrario del Valle del Cauca.