24 ene. 2010

Cierre de Navarro

Por: Alberto Ramos Garbiras (*)

Tiene toda la razón el Director de la CVC , José William Garzón, habiendo insistido en la clausura del vertedero de basuras en Navarro que, al fin se realizará el 24 de junio. Un camino proceloso tuvo que recorrer la autoridad administrativa para lograr el cierre de ese foco gigantesco de contaminación de todo el entorno, afectando aguas superficiales y subterráneas, suelos aledaños y humedales, rematando con el aire por las descargas de gas metano y bióxido de carbono.

Como Procurador Ambiental del Valle ordené en 1998 el cierre de la vieja montaña de basuras en Navarro, con 62 metros de altura que, llevaba 30 años haciendo daño; dos años duró el procedimiento y se cerró. Empezaron entonces los nuevos permisos, plazos y dilaciones, para arrojar, verter y compactar en vasos o módulos cercanos a la vieja montaña cerrada, hasta que armaron una cordillera de basuras; ocho años más en los cuales los gerentes de EMSIRVA se burlaron de las autoridades ambientales y los organismos de control, hasta ahora que se impone la autoridad administrativa ambiental. Navarro como sitio de disposición final de residuos sólidos nunca debió ser escogido, siempre fue un despropósito.

Pero la pesadilla no termina. Los efectos y los daños ambientales continuaran por un tiempo letal, producto de los escurrimientos y emanaciones. La contaminación del agua en el Río Cauca que surte más del 70% de la población asentada en Cali, seguirá perjudicando la salud de los residentes que se enferman cíclicamente porque los lixiviados escurridos al Río por la madrevieja que bordea el basuro de Navarro, modifican la composición química del agua y se desdoblan en tríalometanos.

Los agresores orgánicos e inorgánicos descargados al Río Cauca conllevan bacterias y protozoarios que consumen gran parte del volumen de oxigeno disuelto en el agua, causa de la muerte de los peces; por la fermentación el agua se torna turbia, pierde su color natural y se esparce el ácido sulhídrico que daña su calidad. Los drenajes descompuestos del basuro de Navarro más las aguas residuales han generado organismos patógenos que producen enfermedades. Las aguas subterráneas o el acuífero de Navarro, que surte a otra parte de la ciudad se ha visto afectado por las sales y el Ph desprendido de los lixiviados que portan metales pesados como cobre, cadmio, cromo, plomo y fierro, lo que significa alta toxicidad.

Ahora la sociedad Interaseo en Yotoco tendrán que cumplir los requisitos del Decreto 838 de marzo de 2005, concebido, entre otras cosas, para ponerle coto a las irregularidades de ciertos operadores que ahorran costos para ganar más e invertir menos, y para buscar la preservación de los recursos naturales, la protección de las comunidades potencialmente perjudicadas con los eventuales malos manejos y para proteger la calidad de vida.

Para construir el relleno sanitario deben haber incluido el lote en el PGIRS o plan de gestión integral de residuos sólidos de Yotoco,hoy cualquier área nueva apta para rellenos sanitarios deberá ser incluida en el POT.Un predio destinado al manejo de las basuras tiene que contar con licencia ambiental obtenida antes de empezar a adecuar el terreno, las nuevas disposiciones prevén la vida útil de los terrenos para que no se colmate o llene fácilmente, es decir, la capacidad del área donde se van a verter las basuras debe ser suficiente para recibir el tonelaje del municipio cabeza del relleno y los circunvecinos, si se trata de un relleno regional, porque el decreto 838 privilegia los relleno regionales ,el promedio de vida útil del terreno debe ser de 30 años ;Las prohibiciones de ubicación son similares a las que regían, no se puede construir un relleno dentro la faja paralela al sitio de pozos de agua potable, ni aguas arriba de los acueductos municipales, ni en zonas de humedales.

(*) Ex Procurador Ambiental del Valle, Ex Director del DAGMA.

ALBERTO RAMOS