24 ene. 2010

"Base Militar Norteamericana"


Por: Alberto Ramos Garbiras(*)


Un indicador de la eventual guerra exterior que pudiera desencadenarse seria la reubicación de la base militar norteamericana de Manta (Ecuador), trasladándola a Colombia, con el pretexto y argumento de la cooperación en la lucha contra el narcotráfico; buscarían premunir a Colombia de más armamento y personal estadounidense acantonado en diferentes zonas fronterizas. El conflicto colombiano se internacionalizó definitivamente, por esta circunstancia se hace más urgente redefinir las líneas de acción en política exterior, no solo de cara a la región, sino también a nivel global.

El traslado de una parte del Comando Sur que opera en Manta (Ecuador) para Colombia significaría un reforzamiento de la ayuda militar norteamericana a Colombia como complemento del Plan Colombia y el Plan Andino, pero también implicaría la reacción inmediata de Venezuela que lo entendería como el último eslabón hacia la invasión; y en la práctica sería el monitoreo constante sobre Venezuela, tanto de los movimientos de las Fuerzas Militares, como de las acciones clandestinas “toleradas”, de carácter subversivo y de narcotráfico en la frontera.

Aunque la autorización o permiso para establecer una base militar sea la figura del arrendamiento o la concesión, de todas maneras se cedería una porción de soberanía territorial (que redundaría en una injerencia total), con el agravante de su objetivo: actividades de control militar llevadas a cabo por un país extranjero, dentro del país y sobre países vecinos. Algunos observadores anotan que trasladando la Base de Manta a Colombia, Estados Unidos mantendría la misma capacidad militar permitiendo que el territorio cubierto hoy día, sea monitoreado desde la base colombiana; para Colombia redundaría en el aumento de la eficacia de cara a la lucha de enemigos compartidos. Y en un fuerte simbolismo de la creciente alianza con Estados Unidos que tiene y dispone de bases militares complementarias del llamado Comando Sur en El Salvador(Comapala), Paraguay (Mariscal Estigarrabia), Araba (reina Beatriz), Curazao (Hato Rey) y Cuba (Guantánamo).

El sitio opcionado para instalar la base militar es Puerto Salgar (Cundinamarca), en inmediaciones del Río Magdalena donde opera la base aérea de Palanquero, base que tiene pista de aterrizaje de 3.000 mts permitiendo el despeje simultáneo de aviones, con barrera de frenado; tiene dormitorios para 2000 militares y hasta plataforma de acuatizaje. El retorno de la certificación para su funcionamiento, entregada por el Departamento de Estado de EEUU, es un indicador de la intención de trasladar las operaciones que vienen realizando desde Manta sobre el Pacífico para controlar el tráfico marítimo de narcóticos con los aviones AWAC E3 y los P3.

(*) Magister en ciencia política de la Universidad Javeriana.



ALBERTO RAMOS