24 ene. 2010

“Cara a Cara: Duelo de Ideas”


Por: Alberto Ramos G.

Seis grandes debates recuerda la opinión mundial entre candidatos a la presidencia de los Estados Unidos, en los cuatro primeros ganó la Presidencia quien salió mejor librado de los debates: Kennedy (1960), Carter (1976), Reagan (1980) y Clinton (1992); en los otros dos fue al revés, y aún es un misterio, habiendo perdido los debates, ganó George Bush jr. a sus competidores demócratas dos elecciones en el año 2000(frente a Al Gore), con las dudas sobre la votación en la Florida y el desajuste que existe con los delegados al Colegio Electoral, y en el 2004(frente a Kerry). El pasado viernes se registró el primer Cara a Cara por televisión entre Barack Obama y Jhon McCain dentro de la actual campaña para decidir quien será el presidente que se posesionará en enero 2009. Están programados otros dos debates para el 7 y el 15 de octubre. Los debates televisivos han sido eludidos por varios candidatos en otras campañas pues pueden afectarlos por la inmensa opinión que desatan, la efectividad de los mensajes cala en miles de electores y los errores o desaciertos garrafales, también.

Los ataques verbales, las indirectas y las invectivas para descalificar y ridiculizar al otro son la táctica predilecta de los republicanos, en menor grado se traduce dentro del set o estudio de televisión lo que ha venido pasando durante la campaña, con versiones o ataques que demeriten la vida del contrincante. McCain afirmó varias veces que Obama no tiene experiencia ni conoce de política internacional, tratando de llevar todo al campo de las vivencias que él ha tenido como Senador y conocedor de la realidad mundial, un artilugio, porque la preparación no sólo se adquiere por la edad y los recorridos físicos en otros países, omitiendo el conocimiento académico que tiene Obama. McCain afirmó que no se sentaría a negociar, se refería a los países del eje del mal, sin condiciones previas, Obama fue más espontáneo y asertivo advirtiendo que la paz mundial y la seguridad también se logra con el diálogo, dejando entrever las concesiones, ante el peligro de la conexión entre el terrorismo y la utilización de las armas nucleares. El dialogo estratégico bilateral no debe despreciarse y menos en estos tiempos que reclaman decisiones multilaterales para evitar la alteración mayor del orden mundial.

Obama le enrostró al candidato republicano que la lucha contra el terrorismo global no ha logrado desmantelar a la red de Al Qaeda, de otro lado su preocupación estriba en que La potencia destructiva y la capacidad de aniquilación de las armas nucleares, hacen que al ser usadas en una guerra nuclear se conviertan en la última fase de la confrontación, porque después sobrevendrá el caos en los territorios devastados. La carrera armamentista durante la guerra fría hizo de la amenaza latente o disuasión el arma para frenar un ataque verdadero como se puede recordar con los varios episodios nucleares registrados. Hoy en medio de la unipolaridad se sigue acudiendo a la disuasión nuclear para amagar, amenazar y advertir a los otros estados adversos.

Para mantener mejores relaciones internacionales, China y Rusia son los dos países que estarán en el tablero de las discusiones, ambos por su tradición ideológica similar si se alinderaran, disminuirían la preponderancia mundial de los EEUU y podrían organizar un bloque regional de mayores competencias. China está acercándose más al Japón y a la India , mientras Rusia busca no perder la influencia sobre territorios de la antigua URSS (Georgia, Chechenia, Ucrania…); Irán e Irak, dos países con inmensas reservas de petróleo, también están en el menú de las discusiones, McCain afirma que el retiro de las tropas de Irak aún no se debe producir y da a entender que la guerra se está ganando, cuando se trata de una invasión que ha desangrado económicamente a los EE.UU.(los gastos mensuales para mantener tropas en diferentes sitios del planeta, ascienden a 10.000 millones de dólares), prácticamente ha originado la actual crisis financiera por la desregulación de la economía que tiene a millones de norteamericanos en vilo, con el riesgo de perder sus empleos y sus viviendas, y ha obligado a repesar las finanzas estatales, buscando apoyo de un paquete financiero que gravará a los ciudadanos para apuntalar la banca que necesita una inyección aproximada de 700.000 millones de Dólares, carga de dudosa aprobación por los senadores que verán en duda su reelección por los costos en los bolsillos de los electores. La crisis financiera se tomará el gran porcentaje de la temática en los debates, el viernes estaba previsto para dos temas, seguridad nacional y política exterior, pero el pánico económico indujo a abordar aspectos que serían tratados en el segundo debate. Las razones de la crisis afectan al candidato republicano por los gigantescos gastos en que ha incurrido George Bush en sus dos gobiernos.

(*)Politólogo egresado de la Universidad Javeriana.

ALBERTO RAMOS