4 feb. 2017

Formas del populismo (II)

Hay populistas que su principal bandera es el nacionalismo, otros son xenófobos, temen a la inundación del mercado con productos extranjeros y son por ende proteccionistas, enarbolan la soberanía nacional, rechazan los efectos de la globalización, son anti-integracionistas a bloques de países vecinos, etc. El lenguaje de los populistas es directo, crudo, frentero y contundente. Atacan para decir la verdad sin tapujos ni rodeos, Consideran que tantas expresiones y lenguaje suave o decente de los políticos en el poder, es una máscara para ocultar o disimular lo que hacen al robarse el presupuesto público que pertenece a todos. Entonces, se trata de confrontarlos para desenmascararlos.

 Donald Trump es populista de derecha que se dio a conocer haciendo populismo televisivo, con reinados nacionales e internacionales, y a través del programa de televisión El Aprendiz. Supo lograr difusión de su nombre para el objetivo que se había fijado: la presidencia de los EEUU. Una revisión sobre la composición del gabinete ministerial  de Trump confirma que su actitud es excluyente al nombrar  solo millonarios, blancos, con agendas contrarias a los temas de interés de las minorías, de la pluriculturalidad, y a los temas impulsados por Obama a quien como afrodescendiente le quisiera borrar su obra. Son plutócratas  que jalonaran los intereses privados en las áreas de educación, el trabajo, la salud, el medio ambiente y el manejo de la energía. Por lo tanto, la aspiración a la igualdad y al trato justo, lo mínimo que debe proporcionar la Democracia, se verá inalcanzable.

 Con los Decretos o directivas presidenciales hasta ahora firmados, sin evaluación previa por los efectos que causen; el muro con México, los gasoductos de Keystone y Dakota, el freno a los inmigrantes de 7 países musulmanes, la salida del tratado transpacífico, el endurecimiento del visado para latinoamericanos, etc; confirman su carácter autoritario. El congreso de los EEUU tendrá que revisar antes de proceder a las apropiaciones presupuestales, las extralimitaciones y las medidas exorbitantes contenidas en esas directivas presidenciales; y más adelante estudiar cómo frenar a un presidente errático que alterará el orden mundial. Por ejemplo al impedir indiscriminadamente el ingreso de musulmanes creyendo que con ello tapona la entrada de terroristas, confundiendo a musulmanes con terroristas yihadistas, es desconocer toda la tradición t tácticas de seguridad antiterroristas; y transgrede la carta de la ONU sobre la circulación de personas: un asunto es la medida antiterrorista y otro asunto es cerrar las puertas a naciones enteras. Creyendo que el muro en esta caso es la visa. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, solicitó retirar el decreto que impide el ingreso de personas de 7 países porque viola la política de protección de reasentamientos de refugiados, este es un amparo de humanidad. Y desde la Unión Europea (UE), el señor trusk se expresó contra Trump, afirmando que se convierte en una amenaza para los países miembros de la UE.

Sobre todo, qué hacer con un gobernante que desconoce la ciencia, las advertencias de expertos mundiales, la mesura y que logró ganar con exageraciones, calumnias y mentiras. Que actúa como repentista (diciendo las frases de repente, sin reflexión), por instinto y queriendo administrar el país vía Twitter. Si va a gobernar con esos  mismos  parámetros se verá abocado a ser enjuiciado políticamente por el Congreso y judicialmente por la Corte Suprema de Justicia, para evitar la caotización del país. Los congresistas ecuánimes e informados, (demócratas y republicanos), no toleraran que un personaje exótico y ególatra, sin conocimiento de las relaciones internacionales, aparezca caprichosamente tomando una serie de decisiones que alteren el rumbo racional de la política exterior con yerros y desenfoque que aíslen a los EEUU, en aras de un proteccionismo excesivo.

 El planeta tierra después de la segunda guerra mundial, con la ONU no la logrado establecer un orden mundial estable, el multilateralismo no opera bien, la justicia penal globalizada tampoco, al calentamiento global y la adaptación al cambio climático por tardanza den las medidas de las cumbres mundiales no ha dimanado los gases de efecto invernadero, por eso hay desastres ; el terrorismo globalizado se agravó por el aparecimiento de ISIS desde el año 2014, atacando países del mapa europeo; esa falta de orden de acentuará por las decisiones de un cruzado populista-mesiánico que afirma protegerá a los norteamericanos, actuando prácticamente como se cierra y enreja una casa para impedir que  entren los delincuentes.

 La globalización de la economía y de otros aspectos va cambiando las sociedades; las migraciones de la población son en gran parte una consecuencia. Varios capas de personas afectadas por la globalización busca oportunidades y trabajo en otros países; se suma a ello la huida de millones de personas por las guerras que los convierten en refugiados de manera forzada ; comienzan un largo trasegar transnacional buscando ayuda humanitaria, refugio, trabajo, protección; y de otro lado los desplazados climáticos que huyen por los desastres y catástrofes (Tsunamis, terremotos, inundaciones, deslaves, incendios, etc) ; estos tres factores que originan traslado masivo de personas que buscan ubicación en otros países, como trashumantes, incomoda mucho a los habitantes habituales de las ciudades donde llegan y se inicia un proceso de rechazo y de críticas a los gobiernos que asimilan la recepción de personas(como le ha sucedido a Ángela Merkel en Alemania, y ocurrió en el Reino Unido), aparecen entonces los populistas de derecha, xenófobos que arman el discurso nacionalista y tienen recibo en electores inconformes con la oleada de migrantes.

 El hambre y el desempleo tercermundista en los países subdesarrollados (África, Asia, Oriente y América Latina), disparan la salida de personas de sus países, buscan camino hacia los países desarrollados, o sea, la desatención, la concentración dela riqueza en el mundo, la falta de distribución equitativa de los bienes, ha llevado a las oleadas de “invasores” que incomodan a los que han alcanzado el bienestar social.


Por: Alberto Ramos Garbiras. Abogado con especialización en Derecho Constitucional de  la Universidad Libre Seccional Cali; Magíster en Ciencia Política, Universidad Javeriana, PhD, Doctorado en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); profesor de derecho internacional en la Universidad Libre y derecho constitucional en la Universidad Santiago de Cali (USC) .