25 jul. 2016

Guerra asimétrica

El uso del camión de la muerte utilizado en Niza (como si se tratara de una película de George Miller, (”Guerrero en la Carretera”), es solo explicable en una guerra asimétrica donde los terroristas sin aviones responden a los bombardeos de la coalición occidental contra el Estado islámico o ISIS.  En medio de los ataques demenciales de ambos lados (terror estatal y terrorismo islámico), la ONU debe buscar la forma de explorar más en las causas y raíces de todo este entramado violento para llegar a concertaciones sobre lo que pretenden unos y otros y evitar que continúe esta tercera guerra mundial irregular, que mirada de conjunto con todas las fases desde el año 2001 va a proseguir hasta que unos destruyan a los otros o pacten sobre las pretensiones territoriales y de soberanía. El miedo expandido por el terrorismo busca hacer abstener a los  países de la coalición para que no los ataquen en la región donde construyen el Estado Islámico. O sea atacar para evitar más ataques: esta es la lógica de la destrucción.

El ataque terrorista de un lobo solitario en Niza, el tunecino Bouhlel, tomó por sorpresa a los visitantes del malecón en la noche del 14 de julio después de presenciar los fuegos pirotécnicos. Un ataque súbito de una manera demencial es difícil de prever porque lo ejecuta un suicida o kamikaze que, no para hasta causar el mayor daño posible y porque lo hace en un lugar público, a cielo abierto, donde las medidas de seguridad son burladas. Lo único que se podría criticar después de tantas medidas adoptadas en aeropuertos y edificios, es que debieron peatonalizar el lugar hasta que la concentración de personas se disolviera.

La masacre de Niza fue un acto de guerra en medio de una guerra mundial irregular, donde los ataque son súbitos, espaciados, sin ejército y con la utilización de todos los medios al alcance del atacante. La modalidad con el uso del camión patentiza la irracionalidad de esta confrontación irregular sin batallas. Y seguirá siendo más brutal cada que las medidas de seguridad se extremen porque los terroristas acuden a lo que esté a su alcance y puedan convertirlo en letal.

Un ejército invisible actuando con Lobos Solitarios reclutados en campos de preparación o conscriptos de manera virtual atrayendo a islamistas aburridos con las sociedades occidentales donde viven. Se observa con frecuencia que son de origen marroquí, argelino, tunecino, o de cualquier país musulmán pero afectos al islamismo, han estado vinculados a trabajos no formales, viven o nacieron en Francia o en un país europeo, han cometido delitos menores, viven en situación de escasez o precariedad; ese vivir con exclusiones y siendo tratados como ciudadanos de tercera categoría los llena de resentimiento. Sus nexos con el estado islámico van aflorando de repente, de manera virtual o presencial, y se radicalizan. Lo hacen como convencidos de la causa por la construcción de un Estado Islámico (E.I) que sus antepasados o afines perdieron desde 1919.

Como lo expone el investigador Raad Salam , el (E.I) anuncia la unificación formal de los territorios que controlan en Siria e Irak, proclamando el Califato Islámico independiente de Irak y Siria en los territorios bajo su control, desde Alepo (Siria) hasta Diyala (Irak), pero las fronteras ideales del califato islámico que tienen en mente se extienden desde el golfo Pérsico hasta el Atlántico y reclaman que todos los musulmanes del mundo le juren fidelidad y que sería pecado para un musulmán que no apoyarlo. Al frente del Califato Islámico de Irak y Siria, estará un califa para todos los musulmanes, en este caso el líder del ISIS, Abu Bakr Al Baghdadi.

La guerra asimétrica entre el terrorismo global islamista y los estados de la coalición es una fase posterior al terrorismo que Al Qaeda lideró entre los años 2001 y el 2011. El (E.I) por la doble condición como actúa desde el año 2013 , como guerrilla en Faluya, Alepo, Raqa, Tikrik… y como terroristas en Europa, hace más bárbaras las confrontaciones acudiendo a cualquier método de muerte: con comandos entrenados, o utilizando a células durmientes, a lobos solitarios, y declarando como objetivo militar para atacar a toda la población de los países europeos y de EEUU, de la coalición (Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Holanda y Australia) , visualizándolos como infieles por no reconocer a Alá y a Mahoma.

En la lucha contra el (E.I) los actores bipolares de la guerra fría (EEUU y Rusia), como eje cada uno de dos bloques en lo político-económico (Capitalismo y Comunismo), están ahora de acuerdo  para combatir al Estado islámico, Entonces, a simple vista, cualquier observador  no puede utilizar las etiquetas de siempre  para señalar a un sujeto político al referirse a la expresión: derecha o izquierda. Estas etiquetas no sirven para caracterizar o perfilar a los miembros del estado islámico. El análisis debe partir sobre los objetivo, mirarlas causas o las raíces de su accionar y de esta manera ubicar la clase de guerra internacional que enfrentan para alcanzar unos propósitos.

La captación de adeptos o seguidores se da por la mezcla de información global incontrolada, por el efecto de la situación caótica de desorden mundial, de las guerras encendidas en varias partes del planeta que en suma esa información trastorna algunas mentes, por la fácil difusión de las ideologías radicales, por el fanatismo sobredimensionado de pastores, predicadores, islamistas y vociferadores de todas las religiones; por la distorsión propiciada por los medios de comunicación sesgados; por la xenofobia propalada ante la oleada de refugiados desamparados, por la homofobia e intolerancia contra una minoría que reclaman igualdad en un imposible histórico; por la falta de respeto a los derechos humanos en el mundo ante el desorden mundial de las relaciones internacionales, y la poca justicia penal internacional, impracticada. Todos estos son insumos que puedan afectar a una persona perturbada para inclinarse a un acto final fatal.

Por: Alberto Ramos Garbiras.
 Magíster en Ciencia Política Universidad Javeriana;  PhD, Doctorado en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); profesor de las asignatura "Derecho internacional", en la Universidad Libre;  autor del libro “Terrorismo y nuevo orden mundial”.