4 feb. 2010

Miedo a Volar.

Autor Alberto Ramos Garbiras (*)


En cualquier lugar un solo ataque terrorista, o un amague, produce pánico extensivo en todos los países más amenazados, y las medidas antiterroristas más costosas e incómodas para los pasajeros. La existencia del terrorismo internacional y las formas de prevenirlo han perturbado la vida de los terrícolas y disminuido el goce de los derechos humanos: por ejemplo los scanner para inspeccionar, desnudan virtualmente a los pasajeros. Probablemente al darse paso a la medida de introducir agentes encubiertos para señalar sospechosos, indudablemente se iniciará una oleada discriminatoria contra árabes, africanos, asiáticos y latinos, en pleno vuelo.


Una verdadera pesadilla para las aerolíneas y los organismos de seguridad estatales tener que adoptar una cantidad de medidas de seguridad costosas en personal y artefactos. Y ver entrabados los viajes de los usuarios en el medio de transporte más ágil para las conexiones de un mundo globalizado. Muchas de las medidas antiterroristas adoptadas en los países amenazados, aplicables en los aeropuertos, vuelos internacionales, edificios gubernamentales etc., son burladas por los terroristas suicidas, porque si prohíben acceder al equipaje de mano, no lo utilizan; si prohíben pararse en la última hora del vuelo, no se paran; si prohíben ir al baño la primera hora del vuelo, no van al baño; por más señas y contra señas para acceder a ciertas edificaciones, algún artilugio utilizan, y en las cercanías a las instalaciones convertidas en objeto de ataque, de alguna manera acceden a las cercanías para inmolarse o dejar el vehículo cargado de explosivos.


Los civiles indefensos, ciudadanos de países de la OTAN y colaterales, seguirán siendo victimizados para presionar, apretar y obligar a los gobiernos de esos Estados occidentales a cambiar las decisiones de política exterior que molestan a los islamistas o a los terroristas de otra estirpe.


La descoordinación entre las 16 agencias de inteligencia y el Centro Nacional Contra el Terrorismo, en EEUU, quedó en evidencia con el intento de explosión de un avión el 25 de diciembre 2009. El sospechoso Abdulmutallab permanecía con una visa pese a estar reportado en una lista y de ser señalado por su mismo progenitor como portador de una actitud riesgosa. Así mismo se ve aún débil la coordinación con cuerpos de inteligencia de la Unión Europea. Es una labor pesarosa y casi imposible de programar, pese a la existencia de la red global de espionaje ECHELON. Entonces, cada vez, los países atlantistas tendrán que afinar sus mecanismos de seguridad intercontinentales. Y promover cumbres supra estatales para reorientar las acciones antiterroristas que se convirtieron en un lastre y un desgaste para todos los países desarrollados.


Todas las medidas antiterroristas para proteger la seguridad y la vida de los nacionales amenazados dentro del choque de barbaries, se quedan cortas, son insuficientes, porque siempre habrá nuevas formas de atacar para sorprender y hacer daño. El terrorismo acude a sofisticadas maneras de introducir explosivos en los equipajes y burlar los cordones de seguridad en las instalaciones vigiladas. Ahora bien, todos los inmuebles son vulnerables en algún momento. Además, estamos presenciando una compleja guerra mundial porque los ciudadanos occidentales miembros de los países tildados por los terroristas como cruzados e impíos, son presa fácil de los terroristas ya que están dispersos por todo el mundo en calidad de residentes o de turistas: los terroristas no distinguen entre civiles y militares: todos están catalogados como occidentales miembros de Estados hostiles que, contribuyen a sostener a esos Estados-enemigos con los impuestos que pagan.


Una forma de ataque que dejó atónitos a los organismos de seguridad aérea fue el fallido atentado realizado por Umar Farouk Abdulmutallab, joven ingeniero de Nigeria, quien intentó explotar con nitroglicerina portada en una jeringa un avión de la línea Northwest Airlines en pleno vuelo entre Ámsterdam y Detroit el 25 de diciembre 2009; Al Qaeda reivindicó el atentado como una respuesta a la campaña militar contra reductos de esa organización terrorista en Yemen (península arábiga). La captura en Detroit del nigeriano Abdulmutallab dejó clara la forma de conscripción cibernética de nuevos adeptos (después entrenado en Yemen), para ser preparados en aspectos del terrorismo global. Ya no se trata de señales de humo, ni de cartas, palomas mensajeras y llamadas telefónicas; la comunicación principal se hace por Internet, de manera cifrada, con e-mails abiertos de manera transitoria, y enviados desde café-internet, cuya forma de detectar es tardía después del rastreo.


No es solo terrorismo el ataque a civiles desarmados para presionar a un Gobierno, también el terrorismo utiliza los ataques subrepticios sin anuncio, contra un edificio gubernamental, un avión, unas instalaciones públicas, o una patrulla-convoy militar, sin combate, sin emboscada: explotando un artefacto oculto en el camino o carretera. O un magnicidio, también es un acto terrorista.


La guerra contra el terrorismo internacional, por su atipicidad exige una alianza internacional de los países retados y afectados directamente; pero en una guerra donde no hay combates ni enfrentamientos de ejércitos, sino ataques subrepticios, el enemigo invisible reduce a la otra parte a meras reacciones tardías. Lo inclina también a formar una alianza multinacional de prevención para evitar nuevos ataques, la prevención se vuelve básica para que no ocurran nuevas detonaciones letales. Pero así no se gana una guerra. Más que prevención se necesitan medidas correctivas y de omisión a las causas que activan el terrorismo: falta de desarrollo en los países ocupados, exclusión social extrema, pobreza ascendente, violación de las soberanías nacionales, extracción de los recursos minerales de manera desequilibrada, vasallaje imperial, etc.


El temor de algunos países europeos ante eventuales ataques terroristas para el 2010, entonces no cesará, porque así sea que participen bajo la sombrilla de la OTAN revestidas las actuaciones del carácter multilateral: para los líderes fundamentalistas islámicos la diferencia no existe. Así como no diferencian entre religiones cristianas, tampoco entre intervenciones militares coaligadas que afecten sus países. Precisamente Al Qaeda emitió otro video en septiembre 2009 titulado “Occidente y el Túnel Oscuro”, donde anuncian que continuaran la lucha contra el pueblo estadounidense por su apoyo hacia Israel y advirtieron sobre las consecuencias de las estrechas relaciones entre ambos países. Además, Osama Bin Laden le solicitaba a Obama que emplease todo su poder para detener las guerras en Irak y Afganistán.


(*) Profesor-investigador Universidad Santiago de Cali (USC)