25 ene. 2010

Conclusiones del libro "Conflicto Interno, Fronteras y Crisis Diplomática", que se lanzará el jueves 12 de marzo en la Universidad Libre

CONCLUSIONES

§ La prolongación del conflicto interno, sin resolverse el triunfo de ninguna de las partes, anula y recorta el ejercicio de la soberanía interna: no puede ser soberano el gobernante de una nación donde el control territorial está fraccionado y desperdigado en manos de varios actores armados: de contera no hay seguridad para los ciudadanos. De otro lado, la globalización de la economía, la penetración de las multinacionales industriales y financieras, recortan el principio de soberanía en aras de la interdependencia del mercado mundial, so pena de caer en la autarquía o autoabastecimiento que fue viable antes de la aparición del mercantilismo y la consolidación de los estados nacionales. La autodeterminación como base de la soberanía está socavada y recortada por la misma presencia de los organismos supranacionales o conjunto de estados surgidos con el anhelo de mantener el orden y contener los conflictos después de la segunda guerra mundial. La decepción se registra cuando esos organismos que subsumen las soberanías cedidas, no cumplen con la función de imprimir justicia y orden internacional: la ONU ha dejado cabalgar el unilateralismo.

§ La aguda crisis hace repensar la recurrente propuesta de la legalización del consumo de cocaína para acabar con la criminalida­d social, la corrupción desde lo público y una fuente de financiación guerrillera y paramilitar.

· Lo paradójico es que de no despenalizarse la producción y la comercialización, el ámbito de lo ilícito siempre hará productivo y redituable el tráfico, y hará difícil la terminación de la guerra en Colombia, porque todos los actores armados de izquierda y derecha (y todos los actores corruptos no combatientes), se nutren de las ganancias de ese tráfico. Este no es ya un conflicto bajo la sombrilla de la guerra fría, es un conflicto amorfo que tiene a la guerra como negocio, y lamentablemente para maldición de Colombia, los sicotrópicos son la fuente de todo el flujo de dineros. Por esta razón el arma de la legalización o despenalización es más contundente que los aviones fantasmas, los helicópteros black hawk y las fumigaciones con glifosato; pero la legalización tendrá que ser global­, porque el producto más globalizado es la sustancia adictiva de la coca y la heroína. Y en muchos años no habrá legalización global. Entonces, estamos condenados, porque el país que empiece a legaliza­r la producción ipso-facto será demonizado.

· Entre los efectos demoledores del conflicto están los éxodos, que sirven de radiografía de la desestructuración del tejido social: éxodos externos y éxodos internos. El ambiente de inseguridad, pánico, temor­, zozobra y desempleo ha impelido a muchos colombianos para busca­r otras alternativas o refugio en el exterior. Y el éxodo interior forzado bajo la forma de desplazados está afectando la agricultura y vaciando vereda­s en los territorios de control extralegal de los actores violentos. Efecto desestabilizador en desmedro del campo y de las ciudades: el camp­o se queda sin quien lo trabaje y las ciudades sin capacidad para alberga­r a los miles de refugiados internos de la guerra, la gran mayoría­: campesinos analfabetas.

Las deserciones, infiltraciones y las delaciones, por los estímulos económicos y de protección que ofrece el gobierno, están desgranando a las FARC, porque los guerrilleros fatigados, extenuados, y acorralados deciden cooperar con el ejército nacional para colocarse a resguardo y retornar a la vida civil, inclusive cambiando la identidad.

  • Un conflicto como el colombiano desbordado con una espiral de muertes donde no existe ética entre los combatientes ni reglas convencionales, las partes se dedican a amedrentarse y a presionar para ganar terreno, unos con los secuestros, otros con las delaciones estimuladas por las recompensas, mientras el país sigue deteriorándose.

  • El ataque al campamento de Raúl Reyes tenía para el presidente Uribe cuatro significados:1) Dar el primer golpe contundente contra una de las cabezas del Secretariado de las FARC, 2) Impedir que avanzara el bolivarismo chavista, cortándole una de sus redes,3) Truncar las liberaciones unilaterales de rehenes que estaban sobredimensionando la imagen de Chávez a nivel internacional, 4) Materializar la venganza personal contra una figura que tenía mando en la época del asesinato de su padre.

  • Las verdades encontradas durante el proceso de la Parapolítica desnudan la relación mafia y política, y la manipulación electoral para llegar al poder sobre la tarima del narcotráfico; si así crearon e insuflaron a los nuevos partidos, estos deben depurarse pero no lo hacen voluntariamente sino forzados por las sentencias de la Corte Suprema de Justicia.

  • En Colombia el gobierno de Uribe Vélez es un obstáculo para el expansionismo chavista porque ideológicamente es incompatible en el molde del bolivarismo y su receptáculo mayor: el socialismo del siglo XXI.

  • Hugo Chávez ha desplegado todos los esfuerzos en los últimos ocho años, para extender su influencia en los países latinoamericanos, de cara a propalar el imaginario de su proyecto bolivariano dentro del nuevo socialismo del siglo XXI, para él concursando con una mezcla ideológica de populismo, bolivarismo, castrismo, guevarismo, marxismo, socialismo, leninismo, cristianismo, nacionalismo y militarismo nacionalista. La operación mental que el mismo Chávez se ha hecho consiste en desdoblar, proyectar y extrapolar el pensamiento de Simón Bolívar, de principios del siglo XIX pasándolo al comienzo del siglo XXI, actualizándolo y ajustándolo a la nueva realidad política latinoamericana.

  • La Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) es un proyecto político transfronterizo que busca aliados en los países latinoamericanos para la integración económica y política del ALBA o alternativa bolivariana para América frente al viejo monroísmo, hoy bushismo, con el objeto de construir la patria grande, la integración latinoamericana con el Socialismo del Siglo XXI.

  • Las marchas denotaron cero tolerancia hacia el secuestro y la sociedad civil salió definitivamente de la apatía para congregarse contra la violencia desenfrenada. No hay que confundir el sentido de las marchas de esta última fecha porque ninguna masa ciudadana expresó al unísono, ni de manera segmentada, un aval único para adelantar los rescates militares; los acuerdos humanitarios siguen siendo la vía apropiada para evitar riegos. Y para cumplir con la humanización del conflicto.

  • La crisis colombo-venezolana-ecuatoriana originada en la tardanza para aplicar los acuerdos humanitarios, es producto de un conflicto interno inconcluso y desbordado que alteró las fronteras y afectó la vida vecinal; pasando de conflicto interno a conflicto regional complejo, con temores de desenvolvimiento a guerra exterior en uno de sus lados. Esa crisis se podría mirar como el resultado de un pulso entre el Gobierno y las FARC, para medir y lograr los apoyos internacionales.

  • Varios factores vienen desde hace diez años deteriorando las relaciones de vecindad con Ecuador que, siendo un país con sobresaltos internos e inestabilidad institucional, ha tenido que soportar las repercusiones del inacabado conflicto colombiano.

  • La lectura ecuatoriana del gobierno Correa sobre el conflicto colombiano estriba en la alianza de Uribe con EEUU que busca regionalizar el conflicto para servirle solo a los intereses norteamericanos, y no que el conflicto se regionalizó por su prolongación y extensión. Esta lectura busca encajonar a Colombia como el Israel de la Zona Andina , utilizando las mismas prácticas de la guerra preventiva en la lucha contra el terrorismo, sin importar la soberanía territorial de los otros países, ni su autonomía con tal de vencer al enemigo interno y ganar prevalencia geopolítica.

  • El fortalecimiento del ejército colombiano, las nuevas armas adquiridas, el mayor despliegue de fuerzas conjuntas, el apoyo irrestricto de los EEUU y las delaciones pagadas; sirvieron de soporte al Gobierno para decidir que el triunfo militar sobre las FARC es posible sin dialogo y transacciones, privilegiando la guerra sobre la solución política. Esto denota indudablemente el espíritu vindicativo del Presidente Uribe, actuando como víctima de las FARC y ejerciendo de vengador público al mando de las Fuerzas Armadas del Estado. Varios hechos explican esa intención de no dialogar para continuar con la guerra: 1) Desconoció a Chávez como mediador,2) El Gobierno truncó las entregas unilaterales de secuestrados, bombardeando, sin esperar, el campamento de Raúl Reyes, 3) La Operación Jaque abrió las puertas a los rescates, subvalorando los acuerdos humanitarios, 4) Suspendió a los mediadores nacionales e internacionales, 5) No autorizó ni avaló las gestiones que pretendía adelantar el Presidente de Nicaragua Daniel ortega, 6) Ofreció el dialogo directo a las FARC, aparejado con una formula de rendición.

  • El distanciamiento en las relaciones binacionales colombo-venezolanas se ha producido por las posturas populistas de ambos presidentes, uno desde la derecha y otro desde la izquierda, la extremada intolerancia ideológica de los dos, el bonapartismo exhibido al concentrar cada uno más poderes con las reformas constitucionales agenciadas para la reelección lograda, y el alinderamiento internacional opuesto: Uribe-Bush, Chávez-Castro.

  • Un indicador de la eventual guerra exterior que pudiera desencadenarse seria la reubicación de la base militar norteamericana de Manta (Ecuador), trasladándola a Colombia, con el pretexto y argumento de la cooperación en la lucha contra el narcotráfico; buscarían premunir a Colombia de más armamento y personal estadounidense acantonado en diferentes zonas fronterizas. El conflicto colombiano se internacionalizó definitivamente, por esta circunstancia se hace más urgente redefinir las líneas de acción en política exterior, no solo de cara a la región, sino también a nivel global.

  • La guerra exterior entre Colombia y Venezuela siempre ha estado latente desde la guerra de secesión o de separación a finales de la tercera década del siglo XIX cuando se desintegró la Gran Colombia , pero nos hemos comportado como países fraternales por el mismo origen granadino virreynal, y luego republicano.Todos los impasses diplomáticos se han superado, y antes que guerra exterior, en el interior de cada país la problemática nacional ha difuminado los ímpetus reclamacionistas. Colombia con su conflicto inacabado enfrentando múltiples violencias, y Venezuela rehaciendo su democracia después de la intentona golpista de 1992.

  • Pero hoy los ruidos en las fronteras y el traspaso de ellas por tropas de uno y otro país, durante las persecuciones en caliente, alertan por la carrera armamentista que se está registrando. El ejército colombiano es más grande que el venezolano, pero el poder aéreo y naval del vecino país es inmenso, y hoy las guerras se ganan desde el aire y no de a pie: las batallas clásicas ya no se usan.

  • La obsesión por obtener y disponer de las reservas petroleras son la razón económica y geopolítica del interés norteamericano por “proteger” a Colombia, y tener acceso al petróleo venezolano. No se trata de simpatías puras por la figura de Uribe y su familia, se trata de obtener a largo plazo el control sobre Colombia y de contera, Venezuela, so pretexto de la alteración de la paz en la región. Después de los pozos del Golfo pérsico, el planeta tierra solo cuenta con ocho países que disponen de reservas significativas, son los llamados 8 alternativos: México, Venezuela, Colombia, Rusia, Azerbaiyan, Kazajistan, Nigeria, Angola y los estados de la cuenca del Caspio (entre ellos Georgia). Los dos sitios del planeta más importantes para EEUU, por sus reservas de petróleo son:1) La zona andina (Venezuela, Colombia y Ecuador), y 2) Los estados del Mar Caspio (Azerbaiyán y Georgia), ambos en inmediaciones de Irán e Irak; por esta razón se involucran en los conflictos políticos, sociales e internacionales o binacionales de estos países, y tienen embajadores preactivos con funciones virreynales.

  • La operación Jaque (julio 2 de 2008) que logró el rescate de Ingrid Betancourt y otros secuestrados, una victoria notoria, no quiere decir que las FARC estén definitivamente derrotadas, pero si muestra grandes debilidades. La guerra interna continuará con reacciones esporádicas de la guerrilla que está minada y disminuida para poder mostrar despliegue de tropas o ejecutar acciones contundentes con incursiones militares, están reducidos a los actos terroristas que no exigen enfrentamientos.