25 ene. 2010

Avances y tropiezos


Alberto Ramos Garbiras (*)

Colombia continúa sin tener una estrategia clara para sostener las relaciones exteriores. Los intentos por reanudar las relaciones diplomáticas con Ecuador no han cesado. Los cancilleres Bermúdez y Falconi han avanzado durante varios encuentros. El 9 de octubre 2009 se reunieron en Ipiales, ya se habían reunido en Nueva York la última semana de octubre. Las tres comisiones creadas han trabajado temas de seguridad, fronteras y una especial de consideraciones sensibles. La decisión de nombrar a los encargados de negocios; lo mismo que la reanudación de labores de la Comisión Binacional (COMBIFROM); y la fijación del 3 de noviembre como fecha para la próxima cita ministerial se consideran como parte significativa de los avances para reanudar relaciones. El acompañamiento de la OEA y el Centro Carter ha contribuido para la facilitación de los diálogos binacionales. Entre los dos países han entendido que la diplomacia televisiva o mediática, con ataques e improperios públicos no hace más que ahondar el distanciamiento e impedir la reanudación comercial. Se trata de las relaciones de dos presidentes que a su vez enfrentan serios cuestionamientos internos con la oposición, los movimientos sociales y los veedores, en cada uno sus países. Coinciden las críticas sobre el favorecimiento con dádivas y contratos a familiares y personas del entorno presidencial.

En medio de los diálogos para reanudar las relaciones se presentó desde el Ministerio de Defensa colombiano, la información sobre otros campamentos guerrilleros de las FARC en Ecuador, con el fin de que sean desmantelados; según los mapas y coordenadas, son guerrilleros pertenecientes a los frentes 13, 14 y 49. En afirmación del Ministro Gabriel Silva, “todos los vecinos deben comprometerse por su propio bien en la lucha contra el narcoterrorismo y el tráfico de drogas”.

La justicia de Ecuador ha solicitado en extradición al Sr. Juan Manuel Santos y al general Freddy Padilla, este podría ser un factor entorpecedor de las conversaciones, pero tanto el Presidente Correa como el Ministro de Relaciones Exteriores, Falconi, han expresado en reiteradas ocasiones que no interferirán en la órbita de la Rama Judicial ecuatoriana, respetando así la independencia de las ramas del poder. La Cancillería colombiana aduce que no reconoce ninguna jurisdicción extraterritorial frente a ningún funcionario o exfuncionario. En cualquier Democracia funcional la separación de las ramas del poder público no puede interferirse con solicitudes políticas, y la concepción de justicia universal, además esta en ascenso.

Otro aspecto que se evalúa con recelo son las acciones judiciales internacionales que Ecuador inició bajo los cánones del derecho Internacional público, estas tampoco serán desistidas, son asuntos iniciados y tramitados con la invocación de razones y pruebas, entonces seguirán siendo ventiladas. Se trata de una demanda ante la Corte Internacional de la haya, por las fumigaciones con glifosato y los daños causados, y otra demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.
(*) Profesor - investigador, universidad Santiago de Cali (USC)