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11 abr 2026

El Centro Político y sus vaivenes.

 Texto de Alberto Ramos Garbiras (*)

Los colombianos que votaron a fin de seleccionar el nuevo Congreso de la República (Senado y Cámara) que se instalará el próximo 20 julio, período 2026/2030, ese mimo dio el 8 de marzo se realizaron las consultas interpartidistas para escoger candidatos presidenciales que concurrirán el 31 de mayo a la primera vuelta electoral (artículo 107 de la Constitución) los que reúnen los requisitos y aspiren a ser el presidente de Colombia. En las consultas del total de tres coaliciones con 17 candidatos en total, 12 de ellos, se presentaron como ideológicamente de convicciones centristas o activistas del centro político, unos por alineamiento conceptual, otros por oportunismo o por conveniencia al disfrazarse en el campo del centro político para evitar ser señalados e identificados de derecha o de izquierda, o de ultraderecha.

Los centristas por sus dubitaciones y ambivalencias no se mantienen firmes en la militancia política de un partido político al que se adscriben, cambian de opinión y de posturas, y en medio de las crisis de gobernabilidad, o de los grandes cambios en un país se deslizan o trasladan a la izquierda o a la derecha, insertándose en el partido ganador para obtener réditos dentro de los gobiernos que manejaran el Estado en los años siguientes.

 Roy Barreras y Claudia López, protagonizaron volteretas para encabezar dos de esas consultas interpartidistas hechizas, comportándose como saltimbanquis y en retrospectiva han buscado reacomodos en otros gobiernos o integrado orgánicamente la parte administrativa de esos gobiernos del bipartidismo tradicional o del pluripartidismo con segmentos básicos del bipartidismo astillado ,o del partido verde formado en el año 2010 con confluencias diversas y disperso o fracturado por aspiraciones múltiples. Juan Manuel Galán  y Enrique Peñaloza (de origen liberal y formación de centristas, por la cercanía con el partido verde) ellos que si se inscribieron con avales conocidos, el Nuevo Liberalismo y del partido Oxigeno, de Ingrid Betancourt, hicieron parte de la lista de los nueve (9) en la Consulta por Colombia, pero al ganar Paloma Valencia del Centro Democrático (Uribismo) y reconocerla, de facto fueron uribizados sin ingresar al Centro Democrático  y terminaran en la ultraderecha política con el paso de los meses si ganare la presidencia la señora Valencia (conservadora uribizada hace mucho tiempo), estos dos centristas (Galán y Peñaloza), serán poco a poco fundidos en la ultraderecha. En ese tarjetón aparecieron 4 ultraderechistas que había sido conservadores o liberales moderados: Mauricio Cárdenas, Juan Carlos Pinzón Vicky Dávila y David Luna

 Juan Daniel Oviedo, un centrista por muchas de sus declaraciones y toma de decisiones, con trayectoria Uribe-Duquista (2008 y 2018), obtuvo la segunda votación y expuso unas líneas rojas, en menos de una semana declinó esas razones y fue absorbido por la corriente derechista al aceptar la vicepresidencia. De La Esperilla sin concurrir a las consultas lidera la línea ultraderechista de las candidaturas.  Sergio Fajardo, en tres ocasiones ha aspirado a la Presidencia de la República desde el centro político, con satisfactorios resultados electorales, en las dos primeras incursiones, pero diluido por la polarización de la política y la sociedad. De cara al 31 de mayo de 2026 tiene la tarea más compleja porque desde el Centro Político pudo haberlo logrado pero las maniobras de falsos centristas confunden al electorado, todos se autodenominan centristas y la mixtura de partidos políticos enredan la mente de los electores. Así Fajardo volverá a fracasar.

El pluripartidismo está bien concebido y descrito en la Constitución de 1991.de esta manera el centro político existe en medio de la coexistencia de disimiles fuerzas políticas o formaciones políticas y no es objeto de reformarlo desde una constituyente; pero en el contexto de un sistema electoral con deformaciones y aberraciones, el centro político es objeto de bamboleos, manoseos que lo convierten en bisagra o puerta giratoria para que las élites de los partidos fuertes lo degraden y lo reduzcan en incapacidad de firmeza y configuración, por ende se aminora la autonomía del centro político, La despolarización no se logra diciendo que algunos o muchos son del centro político, para atraer o distraer incautos; la despolarización del clima político conlleva a adoptar posiciones fijas, atractivas y sustentadas que le aclaren a la población como se pueden hacer realidad los derechos sociales (salud, vivienda, educación, acceso a la tierra…) para complementar los derechos sociales, lograr bienestar social, la armonía y la paz.

La ambigüedad es uno de los daños que el centrismo ha recibido en la historia política desde 1791 en Francia y en varios países después de formarse las repúblicas que remplazaron las monarquías. Estos 235 años sin contar los 15 años anteriores luego de la guerra de independencia norteamericana (1776) de Inglaterra y el surgimiento del constitucionalismo con las constituciones federales de filadelfia, Virginia, etc. El economista investigador Boris Salazar, escribió “No era una tarea fácil, sin embargo, varios actores lo intentaron en distintos momentos del proceso revolucionario sin alcanzar el éxito. Todos sospechaban que finalizar el juego era la única forma de superar la incertidumbre y complejidad dominantes. no estaban equivocados. consideren la complejidad asociada al proceso. La facción que había elegido ocupado el centro móvil tenía que elegir, también, si adhería sus fuerzas a la izquierda en movimiento ,conservando su  lugar y eliminando rivales a la derecha o si consideraba que la movilización radicada amenazaba su lugar y era mejor mentalizarla, aliándose eventualmente con fuerzas moderadas .las decisiones no era tomadas sobre la base de la ideología de cada una de las facciones sino sobre el cálculo que hacían de las fuerzas relativas comprometidas en la confrontación.” (Boris Salazar,2016)

El campo del centro político mirado objetivamente sirve de mediación entre los extremos (derecha e izquierda), para moderar la acción política, disminuir la polarización, evitar choques radicales, sofrenar la violencia, aspectos que terminan alterado la paz. Seguridad, paz y Democracia tres pilares para que funcione la sociedad. Mirado desde otra óptica el centro político le sirve de escapatoria a los oportunistas, a los tibios, los de ideología inconsistente, del centrismo saltan de un lugar a otro hasta que se acomodan para vivir empotrados dentro de las instituciones del Estado.

El centrismo no actúa solo como partido político, forman partidos, pero casi siempre se mueven en coalición. Esta es la fórmula para juntar tendencias de centro-derecha, centro-izquierda, centro-centro y otros matices de ideología intermedia, como los Demócratas cristianos, las iglesias no católicas, populistas, liberales disidentes, conservadores moderados y enfrentar los extremos que se han fascistizado, en la ultra derecha, o son de izquierda progresista que se acercan a movimientos de rebelión, o están ad portas de una revolución. Los centristas que han posado de moderados, de contera o de repeso cuando llegan los momentos de asumir conductas definitivas, marginan a los movimientos sociales y arrinconan los cambios estructurales, limitando la participación del pueblo. Los excluidos irredentos quedan arrumbados en 4 grandes bloques de la población: El campesinado, las negritudes, los indígenas, y los desplazados de las guerras locales. Los cuatro se mueven en la pobreza y la pauperización.

 

En medio del pluripardismo (artículo 107 de la Constitución) se desenvuelve el centro político con sus vaivenes, deslizándose o fluctuando en el contexto del bipartidismo tradicional liberal y conservador del bipartidismo transmutado o travestista con fachadas de partidos nuevos en fusiones bipartidistas de “nuevas élites” alimentadas desde los poderes regionales que se conectan con el centralismo bogotano del Estado unitario (artículo 1 de la Constitución)

El centrismo funciona más en los sistemas parlamentarios, como en Europa, que en los sistemas presidencialistas de América. Dentro del parlamentarismo ayuda a formar el gobierno, balancean o desbalancean, para el control político, animan las mociones de censura o las reformas básicas que van delineando los gobiernos; dentro del sistema presidencial el centrismo oscila solo o con las bancadas afines para exigir, canjear, chantajear y coordinar inversiones dirigidas a las regiones de donde provienen o para esquilmar los presupuestos, esta táctica les dura poco, pero aparecerán otros centristas a buscar lo mismo, lo cual obstruye políticas públicas. Italia es un país que desde mediados del siglo XIX (1851) los centristas de izquierda o derecha han aparecido saltuariamente en disímiles gobiernos, al comienzo del siglo XX en las 2 entre guerras mundiales y durante la Guerra Fría, hasta hoy brotan y deciden sin continuidad total.

 Si fuésemos a buscar centristas en Colombia durante el siglo XIX se podría decir que aparecieron en el periodo de La Regeneración, sistema creado por Rafael Núñez (1886-1905), luego de fundar el Partido Nacional compuesto por liberales y conservadores que Núñez fue cooptando y atrayendo en el ejercicio de sus 2 primeros gobiernos (1882-1884/1884-1886) después de traicionar al partido liberal radical federalista que llegó al poder en 1863, etapa del liberalismo puro y duro. Las otras etapas del siglo XIX gobernaron liberales y conservadores en medio de guerras civiles. El centrismo. en La Regeneración fue más una confabulación para depredar al Estado que funcionó desde el centralismo territorial para sepultar al federalismo. Entre 1905 hasta 1930 operó el Unionismo republicano una forma de prolongar La Regeneración, con más acento conservador desde la muerte de Núñez en 1894.

Una forma de medir la presencia de los partidos políticos en los 27 países (hay 8 grupos en el Parlamento Europeo), que integran los variados sistemas de partidos en ese Parlamento Europeo. Otra forma de medir es evaluar su comportamiento en cada país, Entre los años 2019 y 2024, se registró un notorio traslado del centro-centro, hacia el centro derecha, con la ventaja del partido popular (PP), 181 escaños de origen derechista hacia posiciones menos moderadas, con tendencia hacia la ultraderecha. Y los de centro izquierda, socialistas y Demócratas 135 escaños. El partido liberal centrista 82 escaños y el partido verde 53 escaños. La extrema derecha ya tenía 71 escaños (ECR) y 62 con el Partido IDE.

La otra forma de medir la presencia de los partidos políticos radica en ser evaluados y observados en cada país respecto a los parlamentos internos y cada uno, en sus regiones o Lands, autonomías regionales, etc. Un número considerable de países europeos tienen gobiernos de derecha o extrema derecha, incluyendo Italia, Hungría, Finlandia, Eslovaquia y Croacia, donde estas fuerzas lideran o participan en coaliciones. De Extrema Derecha/ y Derecha Radical: Italia (Fratelli d'Italia), Hungría (Fidesz), Finlandia (Partido de los Finlandeses), Eslovaquia y Croacia son los ejemplos más destacados donde la derecha radical puntea o forma parte del ejecutivo. Gobiernos de Derecha Conservadora: Países como la República Checa y Bélgica están gobernados por coaliciones conservadoras o de centroderecha.  En Suecia, el gobierno actual de coalición conservadora tiene el respaldo clave de los Demócratas Suecos (extrema derecha). Países Bajos y Francia han mostrado un fuerte ascenso de la extrema derecha, logrando ser primera fuerza en recientes elecciones europeas.

La derecha dirige la mitad de gobiernos de la UE y España es el principal de los cinco que le quedan a la izquierda, al margen de Reino Unido .14 de los 27 estados de la UE están gobernados por partidos o coaliciones conservadoras, mientras que los progresistas se han quedado con solo 5 gobiernos. Bélgica, Bulgaria, Francia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Portugal y Suecia sin presencia ultra en sus filas.

Cita:

Salazar Boris. "Revoluciones y conectividad, Libro publicado por la Universidad del Valle. Primera edición, enero del año 2016.

(*) Alberto Ramos Garbiras, Magíster en Ciencia Política de la Universidad Javeriana; PhD en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); estudios de actualización política en la Universidad Complutense de Madrid (2013, 2017,2019 y 2025). Ha sido profesor de las cátedras: derecho internacional, ciencia política, derecho constitucional y derecho ambiental, en la Universidad Libre.